EL NUEVO DIARIO, YAMASÁ.– La relación entre Aurelina Valdez García, de 27 años y su expareja había terminado unos 20 días antes de que la joven muriera tras recibir tres impactos de bala, presuntamente a manos del hombre, según relataron familiares y allegados entrevistados por El Nuevo Diario en la comunidad La Colorada, en Yamasá.
Margarita Martínez, amiga de la víctima, describió la relación como “caótica” y aseguró que el hombre tenía un comportamiento celoso y posesivo con Valdez García.
“Él era muy celoso, muy posesivo, no sabía ponerse límites”, afirmó Martínez, quien explicó que la joven buscaba llevar una vida tranquila y dedicarse a su trabajo.
Según la amiga, Valdez García le había explicado a su expareja que quería estar tranquila y que su rutina se limitaba prácticamente a trabajar, regresar a su casa y acudir al mercado para abastecerse de los productos que utilizaba para vender desayunos.
Martínez señaló que los celos llegaban al punto de que la joven, según le contaba, tenía dificultades para relacionarse con otras personas.
“Ella no podía acercarse a ninguna persona, ni del sexo opuesto ni del mismo sexo”, relató.
La amiga aseguró que tanto ella como otras personas cercanas le aconsejaban a Valdez García que pusiera fin a la relación, pero, según dijo, el hombre se negaba a marcharse.
“Ella le decía que se fuera, pero él no se iba”, sostuvo.
Finalmente, de acuerdo con Martínez, la joven tomó la decisión de terminar la convivencia y le comunicó que si él no se marchaba, se iría a la casa de su madre junto a sus hijos.
La separación se produjo aproximadamente 20 días antes del hecho.
Martínez también afirmó que la víctima le había expresado que temía por su vida si terminaba la relación.
“Ella me dijo que si lo dejaba, la mataban”, manifestó.
Sin embargo, la joven no llegó a presentar una denuncia ante las autoridades, según confirmó su amiga.
Cristina García, tía de Valdez García, también describió la relación como conflictiva y aseguró que el hombre tenía un comportamiento violento.
“Él era un hombre como un poquito violento”, expresó García.
La familiar explicó que aunque la pareja se había separado, el hombre continuaba detrás de la joven.
“Él siempre seguía detrás de ella porque él la quería, en realidad, pero era a su manera”, relató.
García sostuvo que Valdez García le había comentado a familiares que su expareja era violento, aunque tampoco llegó a acudir a las autoridades.
Los familiares consultados señalaron que el presunto agresor permanece prófugo y reclamaron que sea localizado para responder ante la justicia.
Para la familia, además de la pérdida de la joven, queda el impacto sobre sus tres hijos, de nueve, siete y tres años, quienes quedaron sin su madre.
Valdez García era descrita por sus allegados como una mujer trabajadora. Según su tía, comenzaba sus labores desde las primeras horas de la mañana y acudía al mercado para luego vender sus productos en la comunidad.












