La medida evidencia la sumisión dominicana a la agenda de Trump y Rubio
La expulsión de nueve diplomáticos cubanos por parte del gobierno dominicano, el 13 de agosto de 2026, refleja la línea de la administración de Luis Abinader alineada con Washington y la doctrina Monroe. Cuba rechazó la decisión y persisten las dudas sobre las causas.
El gobierno dominicano expulsó a nueve miembros de la misión diplomática de Cuba y a sus familiares el miércoles 13 de agosto de 2026, coincidiendo con el 100 cumpleaños de Fidel Castro. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba rechazó la medida mediante un comunicado.
El periódico El Día reveló el viernes 14 de agosto de 2026 que la decisión se basó en que presuntamente varios de esos funcionarios realizaban labores de inteligencia en territorio nacional aprovechando sus acreditaciones diplomáticas, según altas fuentes.
La expulsión no sorprende a quienes siguen la política exterior dominicana. El gobierno de Abinader se guía por la conveniencia de Washington, sin autodeterminación, y mantiene una relación tensa con Cuba. La influencia de Marco Rubio, quien dijo que ‘Cuba, Venezuela y Nicaragua son enemigos de la humanidad’, y la sumisión a Washington mantienen las relaciones en un hilo.
La transparencia ha brillado por su ausencia: no se ha informado al pueblo dominicano ni al gobierno cubano la causa de la expulsión. El caso es objeto de diversos comentarios y cada parte da su explicación. La decisión se enmarca en la doctrina Monroe que apadrina la ultraderecha y el rechazo a tendencias democráticas identificadas con Cuba.











