La actriz que dio vida a la madre de la familia Tanner deja un legado creativo y humorístico
La actriz Anne Schedeen, conocida mundialmente por interpretar a Kate Tanner en la serie «Alf», murió a los 77 años, según confirmó su familia en Facebook y su agente Tom Markley. La noticia reactiva la nostalgia por una de las comedias más icónicas de los ochenta.
Anne Schedeen, la actriz que encarnó a Kate Tanner en la popular serie «Alf», falleció a los 77 años. Su familia lo anunció en Facebook con un mensaje que destaca su «legado extraordinario de energía creativa, humor ingenioso, amor por su familia, adoración por los perros pequeños, odio visceral hacia Trump, pasión por las tiendas de segunda mano y amor por las buenas historias».
«Era una fuerza de la naturaleza. Es inimaginable pensar en la vida sin ella», expresó la familia en la publicación, donde recordaron sus palabras: «Siempre estoy contigo». También mencionaron que perduran sus recuerdos, obras de arte, risas contagiosas, joyas hechas a mano, pinturas al óleo, esculturas, vestuarios y la alegría de vivir que la rodeaba. «Brindemos con una margarita en su honor», agregaron.
Su agente, Tom Markley, director ejecutivo y presidente de Metropolitan Talent Agency, confirmó el fallecimiento y declaró a The Hollywood Reporter: «Anne era una verdadera artista y amiga. Única en su clase. La echaré de menos». No se ha revelado la causa de su muerte ni la fecha en que ocurrió.
Schedeen nació como Luanne Ruth Schedeen el 8 de enero de 1949 y creció en una granja a las afueras de Portland, Oregón. Antes de «Alf», trabajó en series como «Paper Dolls», «Emergency!» y «Simon & Simon». Su papel en «Alf», la comedia sobre un extraterrestre que aterriza en el garaje de una familia en los suburbios de California, la convirtió en un rostro familiar. La serie se emitió de septiembre de 1986 a marzo de 1990 y generó otros programas, incluida una serie animada. En una entrevista con PEOPLE, Schedeen describió el trabajo en la serie como una «pesadilla técnica»: «extremadamente lento, caluroso y tedioso. Si tenías una escena con Alf, duraba una eternidad. Un episodio de 30 minutos requería de 20 a 25 horas de grabación. Algunos actores del reparto tenían personalidades difíciles. Todo el proyecto era como una gran familia disfuncional».











