El caso sienta precedente sobre límites de la libertad de expresión y difamación a funcionarios
La justicia dominicana condenó a Ángel Martínez, quien se hacía pasar por detective, a un año de prisión suspendida y al pago de 2 millones de pesos por difamar e injuriar a la ministra de Interior y Policía, Faride Raful.
La jueza Clara Luz Almonte, de la Segunda Sala Penal del Distrito Nacional, dictó la sentencia tras un juicio penal abreviado en el que Ángel Martínez se declaró culpable de difamación e injuria contra la ministra Faride Raful.
Además de la pena de un año de prisión suspendida, Martínez deberá pagar una indemnización de 2 millones de pesos y se comprometió a no volver a referirse negativamente a la funcionaria.
El abogado de Raful, Miguel Valerio, afirmó que la sentencia demuestra la culpabilidad de Martínez y subrayó que no se trata de un acuerdo, sino de una declaratoria de culpabilidad. ‘Culpable, es lo importante’, declaró a la salida del tribunal.
El caso ha generado atención nacional por tratarse de una figura pública y plantea interrogantes sobre los límites de la crítica y la difamación en la política dominicana. La decisión judicial podría influir en futuros procesos similares.










