
El espacio busca que los visitantes conozcan la historia y tradiciones del país
El empresario Frank Rainieri y su esposa Haydée Kuret de Rainieri inauguraron este viernes el Centro Cultural Rainieri en Punta Cana, un proyecto que busca preservar y difundir la historia y tradiciones dominicanas entre los millones de turistas que visitan el país y fortalecer la identidad de los residentes.
El Centro Cultural Rainieri fue inaugurado este viernes en Punta Cana con el propósito de acercar a los dominicanos a su riqueza cultural y permitir que los millones de turistas que visitan el destino descubran mucho más que sus playas. El proyecto, que nació como un sueño hace casi 30 años, es impulsado por el empresario Frank Rainieri, fundador de Grupo Puntacana, y su esposa Haydée Kuret de Rainieri.
Durante la ceremonia, Frank Rainieri explicó que una de las principales motivaciones es mostrar a los turistas extranjeros que el país tiene mucho más que ofrecer. ‘Nuestro propósito es crear un centro cultural no solo para los casi seis millones de visitantes que llegan por el Aeropuerto Internacional de Punta Cana y que regresan a sus países sin conocer nuestra historia, nuestra cultura y, muchas veces, sin ni siquiera saber que visitaron la República Dominicana’, dijo.
El empresario destacó que la iniciativa también procura fortalecer el sentido de pertenencia de los más de 300,000 habitantes que residen actualmente en la zona, una comunidad que cuando llegó a Punta Cana a finales de 1969 estaba integrada por apenas 52 familias. ‘No se trata solo de ofrecer actividades artísticas a la comunidad, sino también de contar nuestra historia, preservar nuestra memoria, interpretar nuestra identidad dominicana y puntacanera’, manifestó.
Por su parte, Haydée Kuret de Rainieri explicó que el edificio fue concebido como una obra arquitectónica capaz de convertirse en un referente de Punta Cana y proyectar una imagen diferente del destino. La construcción contemporánea está compuesta por dos volúmenes de formas redondeadas, inspirados en la Reserva Ecológica Ojos Indígenas, y un cuerpo superior concebido como un puente entre el pasado y el futuro. El centro cuenta con una museografía accesible, dinámica y fácil de comprender, con una Sala de Historia que presenta el pasado dominicano mediante objetos patrimoniales y una matriz cronológica donada por el historiador Frank Moya Pons, y una Sala de Cotidianidad con 60 pantallas interactivas que permiten explorar tradiciones, gastronomía, bailes y deportes.










