La disputa comercial entre EE.UU. y Canadá ahora se libra en los mapas
El gigante tecnológico Google aplicó este sábado el cambio de nombre del Lago Ontario a ‘Lago América’ para usuarios de EE.UU., una medida que refleja la tensión comercial entre Washington y Ottawa y que podría sentar precedentes en la región.
WASHINGTON.- En un movimiento que trasciende lo simbólico, Google Maps ha modificado la denominación del Lago Ontario a ‘Lago América’ para los usuarios que se conecten desde Estados Unidos. La decisión, anunciada en el blog de la empresa el sábado, obedece a la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el pasado jueves, que instruyó al Sistema de Información de Nombres Geográficos (USGS) a adoptar el nuevo nombre.
Esta acción no es aislada: en enero de 2025, Trump ordenó renombrar el Golfo de México como ‘Golfo de América’, también en represalia por la respuesta canadiense al tráfico de fentanilo. Ahora, el Lago Ontario, compartido con Canadá, se suma a la lista, mientras los usuarios de otros países verán ambos nombres y los canadienses mantendrán la denominación original.
El contexto es el recrudecimiento del conflicto comercial entre ambos países. Las negociaciones fracasaron este mes, y desde el 22 de agosto están vigentes aranceles estadounidenses del 50 % sobre diversos bienes canadienses. Ottawa replicará con impuestos aduaneros que entrarán en vigor el 8 de septiembre, lo que podría afectar cadenas de suministro en toda América del Norte y, por extensión, a la diáspora dominicana que reside en esos países.
Para República Dominicana, esta disputa tiene implicaciones en el comercio y la inversión. Canadá y EE.UU. son socios clave, y cualquier medida proteccionista puede encarecer productos importados o reducir el turismo desde esas naciones. Además, el precedente de cambiar nombres geográficos por decisiones políticas podría afectar futuras negociaciones en organismos internacionales.
La medida de Google, aunque limitada a usuarios estadounidenses, evidencia cómo las plataformas digitales se convierten en escenarios de disputas geopolíticas. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención, y los dominicanos, tanto en la isla como en el exterior, deberán seguir de cerca la evolución de este conflicto que redefine no solo mapas, sino también relaciones bilaterales.











