Organismo continental busca evitar que crimen organizado capture el poder electoral haitiano
La Organización de Estados Americanos (OEA) ha solicitado al Gobierno haitiano impedir la participación de políticos ligados a las pandillas en las elecciones de diciembre, una tarea que se antoja cuesta arriba por la falta de recursos y capacidad estatal en Haití.
La OEA ha instado al Gobierno de Haití a aplicar un sistema de verificación o control para evitar que políticos vinculados a las pandillas se infiltren en el proceso electoral de diciembre próximo. La solicitud, conocida este 13 de septiembre de 2026, busca blindar los comicios ante la influencia del crimen organizado en la política haitiana.
El organismo continental ha declarado a las pandillas haitianas como organización terrorista, lo que convierte de hecho en delincuente a cualquier político relacionado con las bandas criminales. El problema está en establecer la relación, aunque se ha cacareado siempre que empresarios y políticos influyentes patrocinan a las bandas que han sembrado el terror y la inseguridad en la vecina nación.
La petición de la OEA choca con la realidad haitiana: el Gobierno apenas puede sostenerse en el poder por la carencia de recursos para lidiar con las pandillas. Si las autoridades haitianas tuvieran medios o estuvieran en condiciones de hacerlo, se entendería la petición, pero su capacidad operativa es mínima.
No sorprendería si las elecciones son copadas por representantes de grupos criminales pese al inocuo llamado de la OEA. La comunidad internacional observa con preocupación cómo Haití se debate entre la presión externa y la parálisis interna, mientras las bandas armadas consolidan su poder territorial y político.











