La crisis eléctrica en Higüey refleja un malestar nacional por el servicio y los cobros
La situación del servicio eléctrico en Higüey, con apagones prolongados y facturas que aumentan pese a menos horas de suministro, ha generado protestas y pérdidas económicas. El caso evidencia un problema recurrente que afecta a diversas zonas del país.
En Higüey, residentes de múltiples sectores denuncian un servicio eléctrico deficiente: apagones prolongados, especialmente nocturnos, y facturas que han aumentado considerablemente aunque aseguran recibir menos energía. Las quejas, multiplicadas en redes sociales y medios, provienen de sectores como San Pedro, Villa Cerro, Antonio Guzmán, Los Sotos Arriba, Los Sotos Abajo y Juan Pablo Duarte, entre otros.
La noche del jueves, residentes de Villa Cerro salieron a las calles e incendiaron neumáticos en protesta por las interrupciones. Johanna Jiménez relató que en su vivienda llevan más de dos semanas con cortes nocturnos; la noche del jueves el servicio se fue a las 9:00 p.m. y seguía suspendido al momento de sus declaraciones. ‘Estamos cogiendo pela porque aquí toda la noche ahora estamos sin luz’, dijo, y cuestionó las explicaciones sobre supuestos trabajos para resolver el problema.
Jiménez también vinculó los apagones con dificultades para abastecerse de agua, ya que necesita electricidad para bombearla al tinaco, y con los inconvenientes para que los estudiantes hagan tareas y usen internet. En cuanto a la facturación, explicó que antes pagaba entre 1,200 y 1,300 pesos, mientras que ahora recibe facturas de 3,500 a 4,000 pesos. ‘Con menos luz’, expresó al cuestionar el incremento.
Comerciantes como Héctor, propietario del Colmado Meme en Villa Cerro, señaló que los apagones afectan sus ventas porque debe mantener refrigerados carnes y otros alimentos, recurriendo a inversor o planta eléctrica con el consiguiente gasto en combustible. Además, ha sufrido daños en un televisor y un abanico. Otro comerciante, Confesor Rodríguez, aseguró que la situación se extiende por más de un mes y afecta la conservación de productos como helados, generando pérdidas económicas. El caso de Higüey refleja un malestar más amplio por el servicio eléctrico en el país.









