La decimosegunda sala de motricidad refuerza el modelo dominicano de desarrollo infantil integral.
Con la inauguración de la duodécima aula de motricidad en Santiago, el INEFI consolida una tendencia educativa que pone el desarrollo físico y cognitivo de niños de 3 a 6 años como prioridad nacional, en un contexto donde América Latina impulsa políticas de primera infancia.
El Instituto Nacional de Educación Física (INEFI) dio un paso más en su estrategia de fortalecer la educación inicial con la apertura de la sala de psicomotricidad número 12 en el Instituto Politécnico Nuestra Señora de las Mercedes, en Santiago de los Caballeros. Este espacio, equipado con recursos especializados, busca favorecer en los niños de 3 a 6 años habilidades como la movilidad, el equilibrio, la coordinación y la percepción corporal, competencias clave para el aprendizaje futuro.
El director ejecutivo del INEFI, Alberto Rodríguez Mella, lideró el acto junto a la gobernadora de Santiago, Rosa Santos, y otras autoridades educativas. Rodríguez Mella subrayó que estas aulas aseguran que los niños del nivel inicial tengan acceso a ambientes que fortalecen destrezas esenciales para su crecimiento integral. La iniciativa se enmarca en una tendencia regional que reconoce la primera infancia como una etapa crítica para el desarrollo humano, y República Dominicana avanza con la expansión de estos espacios.
La directora de los Niveles Inicial y Primario, Dulce María Collado Durán, destacó la relevancia de contar con infraestructura que estimule las capacidades físicas, cognitivas y motrices. Por su parte, el profesor Jacobo Moquete Guzmán, encargado de Proyectos Pedagógicos del Nivel Inicial y creador de las salas de motricidad, ofreció detalles técnicos sobre el impacto de estos espacios en las competencias fundamentales de los estudiantes.
Más allá de la inauguración, Rodríguez Mella supervisó los avances de un techado en el Liceo Escuela Santo Hermano Miguel de La Salle, también en Santiago, reafirmando el compromiso del INEFI con la mejora de la infraestructura deportiva y educativa. Este tipo de inversiones no solo beneficia a la comunidad local, sino que posiciona al país en la ruta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular el ODS 4, que aboga por una educación inclusiva y de calidad para todos.










