Teherán acusa a Washington de violar la Carta de la ONU con la operación ‘Paria Económico’
El Gobierno de Irán afirmó este viernes que los países están ‘obligados’ a abstenerse de aplicar o reconocer las nuevas sanciones económicas impuestas por Estados Unidos, al considerar que forman parte de una campaña de presión que constituye una ‘continuación de la guerra’.
El Ministerio de Exteriores iraní emitió su primera respuesta oficial a la operación ‘Paria Económico’, anunciada por Estados Unidos el pasado lunes con el objetivo de aumentar la presión económica sobre Teherán. ‘Todos los países están obligados a abstenerse de aplicar tales sanciones’, señaló la Cancillería iraní en un comunicado, en el que cuestionó la legalidad de las medidas adoptadas por Washington.
El Gobierno iraní sostuvo que las sanciones estadounidenses representan una ‘grave violación de la Carta de las Naciones Unidas’, además de calificarlas como ‘terrorismo de Estado’ y una vulneración de su soberanía nacional. Según Teherán, las nuevas medidas forman parte de la confrontación iniciada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero y constituyen una extensión de ese conflicto al ámbito económico.
‘La declaración de guerra económica contra Irán constituye una continuación de la guerra agresiva que Estados Unidos y el régimen sionista han librado contra Irán’, afirmó el Ministerio de Exteriores. Las autoridades iraníes acusaron además a Washington de utilizar ‘pretextos falsos e infundados’ y advirtieron que la presión económica pone en riesgo la paz y la seguridad regional e internacional.
Irán afirmó que la operación estadounidense busca ‘infringir dolor y sufrimiento’ a su población y privar a los ciudadanos iraníes de derechos fundamentales. Por esa razón, el Gobierno de Teherán pidió a la comunidad internacional adoptar ‘las medidas necesarias para proteger el Estado de derecho’ frente a las nuevas sanciones. Estados Unidos anunció el lunes la operación ‘Paria Económico’, diseñada para cortar ‘todas las opciones económicas’ de Irán mediante nuevas sanciones dirigidas contra la República Islámica. Antes del anuncio estadounidense, Irán había advertido que consideraría ‘enemigo’ a cualquier país que colaboró con Washington en lo que calificó como una ‘guerra económica’. La confrontación entre Estados Unidos e Israel e Irán llega este viernes a seis meses, sin una solución a la vista, mientras el estrecho de Ormuz permanece bloqueado y continúan las amenazas entre las partes.











