Grande-Marlaska llama a la calma y acusa a la derecha de incitar al odio en el enclave español
El ministro del Interior de España, Fernando Grande-Marlaska, afirmó este viernes que «la violencia no es el camino» tras los enfrentamientos del jueves en Ceuta, enclave español en el norte de África que hace un mes experimentó una entrada masiva de migrantes.
En su comparecencia en el Congreso en Madrid, Grande-Marlaska llamó a la calma y a un cese de cualquier tipo de violencia, porque «la violencia no es el camino para resolver ningún problema con la complejidad» del que enfrenta el pequeño territorio español de 18,5 kilómetros.
Decenas de miles de migrantes irrumpieron en Ceuta desde Marruecos el 30 y 31 de julio. Aunque la mayoría regresó, una parte permanece en el enclave de 80.000 habitantes: 5.000 según el Gobierno central y 10.000 según las autoridades ceutíes, vagando por las calles y durmiendo en campamentos improvisados o en playas.
Las protestas de los ceutíes que piden que se vayan y denuncian problemas de seguridad han ido a más y degeneraron en violencia el jueves, cuando manifestantes se enfrentaron con la policía en una playa donde acampan migrantes y sus pertenencias fueron incendiadas. Ese mismo día, un soldado resultó herido cuando un vehículo militar fue atacado con piedras por unos 70 migrantes, y otros dos migrantes marroquíes fueron detenidos tras agredir a un agente de la Guardia Civil. La noche del jueves a viernes transcurrió sin incidentes.
Grande-Marlaska cargó contra la extrema derecha y la derecha acusándolas de «desinformar, buscar el aprovechamiento político o, lo que es peor, incitar al odio y al enfrentamiento entre personas en las calles de Ceuta». Según el ministro, esos partidos exacerban los ánimos al llamar «a cazar inmigrantes» y calificarlos «de invasores, delincuentes». El diputado ceutí del Partido Popular, Javier Celaya, llamó «a la calma», si bien dijo entender la «ira» y la «indignación más que justificada del pueblo de Ceuta por la pasividad del Gobierno».
La derecha y la extrema derecha exigen la devolución de todos los migrantes que aún quedan en Ceuta, pero el Gobierno de izquierda de Pedro Sánchez ha advertido que tiene que identificar a cada uno de ellos para determinar si tiene derecho a asilo o puede ser devuelto, un proceso que toma tiempo. Grande-Marlaska, que calificó la entrada masiva en Ceuta de «uno de los mayores desafíos recientes» de España en materia migratoria, admitió que la situación de «emergencia» no ha culminado.










