El doblete de Elijah Just y la respuesta iraní animan un partido con afición dividida
El Mundial 2026 vivió este lunes un duelo cargado de simbolismo: Irán empató 2-2 con Nueva Zelanda en Inglewood, EE.UU., mientras la selección persa lidia con las restricciones migratorias impuestas por Washington.
El partido, disputado en el Estadio de Los Ángeles, fue un pulso parejo que terminó igualado 2-2. Elijah Just, con un doblete (minutos 7 y 55), hizo historia para Nueva Zelanda, que hasta ahora solo había marcado 4 goles en su historial mundialista. Por Irán anotaron Ramin Rezaeian (32′) y Mohammad Mohebi (64′).
El contexto político marcó la previa: Washington vetó visados a gran parte del cuerpo técnico iraní, que se concentra en Tijuana, México. El equipo solo puede pernoctar una noche en EE.UU. antes de cada partido y debe abandonar el país inmediatamente después de cada encuentro, una situación que añade presión a su participación.
En las gradas, la afición se mostró dividida entre los seguidores de Nueva Zelanda, los iraníes que apoyan a su selección y quienes rechazan su presencia en el torneo por el régimen de Teherán. A pesar de ello, no hubo reportes de altercados y el ambiente se mantuvo pacífico durante todo el encuentro.
Este resultado deja a ambos equipos con un punto en su debut, en un grupo donde cada detalle cuenta. La historia del partido trasciende lo deportivo y se convierte en un reflejo de las tensiones geopolíticas que rodean al Mundial 2026, con Irán compitiendo bajo condiciones excepcionales.











