Imputados usaban redes sociales y cuentas bancarias para explotación sexual de adultos y menores
El Ministerio Público solicita tres meses de prisión contra dos hombres acusados de proxenetismo agravado, lavado de activos y delitos de alta tecnología, en un caso que involucra cooperación internacional de Estados Unidos y el uso de redes sociales para explotación sexual.
La Procuraduría Especializada contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y la Trata de Personas (PETT), liderada por Yoanna Bejarán Álvarez, y la Fiscalía del Distrito Nacional, solicitaron este martes medida de coerción de tres meses de prisión contra Henry Tomás Castillo Peña, de 57 años, y Brailyn López del Rosario (Brayan), de 20, por proxenetismo agravado, lavado de activos y delitos de alta tecnología.
La investigación, que cuenta con el respaldo de Homeland Security Investigations (HSI) y la Embajada de Estados Unidos en Santo Domingo, reveló que los imputados utilizaban redes sociales para compartir imágenes pornográficas y ofrecer servicios sexuales de víctimas adultas y menores, recibiendo pagos en cuentas bancarias y en efectivo. Las operaciones se realizaban en un edificio de la calle Emilio Prud Homme, en el sector San Carlos del Distrito Nacional.
El caso se originó a partir de una notificación internacional mediante el tratado MLAT (Mutual Legal Assistance Treaty), que permitió a las autoridades dominicanas recibir documentos y elementos probatorios. El 13 de noviembre de 2025, Castillo Peña fue detenido por agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) al llegar al Aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York, donde se le ocupó un teléfono Samsung Galaxy S25 Ultra con contenido sexual explícito de menores.
El equipo fiscal incluye a Aleika Almonte, Noelia Taveras, Roberto Reyes, Kelvyn Colón Rodríguez y Yonoris Suero, con el apoyo de unidades especializadas de la Policía Nacional y la Fuerza de Tarea contra el crimen organizado. El caso evidencia la creciente colaboración internacional para combatir la trata de personas y la explotación sexual en la era digital.










