Informe de The Lancet Public Health analiza 33 años de datos y revela desigualdades de género
Un nuevo estudio del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME) publicado en The Lancet Public Health revela que el mundo necesita 34,4 millones de trabajadores sanitarios adicionales para alcanzar una cobertura universal moderada, a pesar del crecimiento del sector entre 1990 y 2023.
El sistema sanitario mundial enfrenta un déficit de 34,4 millones de profesionales, entre médicos, enfermeras, dentistas, farmacéuticos y otros trabajadores, pese al notable crecimiento registrado en las últimas décadas. El número de trabajadores sanitarios pasó de 40,9 millones en 1990 a 122,1 millones en 2023, según el estudio del IHME publicado en The Lancet Public Health, pero la expansión no ha sido suficiente para garantizar una cobertura sanitaria universal moderada.
La mayor parte del déficit corresponde a enfermeras y matronas, con una necesidad estimada de 23,9 millones adicionales. A esto se suman 7,1 millones de médicos, 1,8 millones de dentistas y 1,6 millones de farmacéuticos. En 2023 había 33,2 millones de enfermeras, 15,1 millones de médicos, 7,6 millones de trabajadores sanitarios comunitarios, 6,8 millones de farmacéuticos y auxiliares de farmacia, además de 6,1 millones de dentistas y auxiliares dentales.
El sur de Asia concentra una de las mayores carencias, con un déficit de unos 10 millones de enfermeras y matronas y 2,6 millones de médicos. La situación también es crítica en África subsahariana, donde la densidad de enfermeros alcanza apenas 14,5 por cada 10.000 habitantes, frente a 121,8 en los países de ingresos altos. El estudio establece que una cobertura sanitaria universal moderada requeriría, como referencia mínima, 23,8 médicos y 64,5 enfermeras y matronas por cada 10.000 habitantes, además de 5,2 dentistas y 5,6 farmacéuticos.
La investigación también pone el foco en la desigualdad de género dentro del sector. Las mujeres representaban en 2023 el 68,9 % del personal sanitario mundial y aportaron el 71,4 % del crecimiento registrado desde 1990. Sin embargo, su presencia es mayoritaria en ocupaciones que suelen ofrecer menores salarios y menos posibilidades de acceder a puestos de liderazgo. Las mujeres constituyen el 80,7 % de las enfermeras, el 96 % de las matronas y el 89,5 % de los trabajadores sanitarios comunitarios, mientras que representan menos de la mitad de los médicos.
La autora principal, Annie Haakenstad, del IHME, destacó que, aunque la plantilla sanitaria mundial se ha expandido de manera considerable, millones de profesionales adicionales siguen siendo necesarios. Los investigadores consideran indispensable mantener inversiones en formación, contratación, retención y mejores condiciones laborales. También plantean políticas con perspectiva de género, incluyendo programas de liderazgo, protección laboral, permisos parentales remunerados y modalidades de trabajo flexible, para fortalecer un sector compuesto mayoritariamente por mujeres.











