
Su muerte deja un legado de innovación y colaboraciones internacionales en la escena
El fallecimiento de Xián Martínez el 14 de octubre en Barcelona conmociona al mundo de la danza: el coreógrafo español de 28 años había logrado proyección internacional con un sello propio entre la tradición gallega y la vanguardia.
Xián Martínez, nacido en Vigo en 1996 y radicado en Barcelona, se formó en el Real Conservatorio Profesional de Danza Mariemma y en el Conservatorio Superior de Danza María de Ávila. Su carrera despegó en la compañía vasca Dantzaz (2019-2021), con la que giró por España, Francia y Alemania, y luego como bailarín independiente en la Ópera de Lille y la Staatsoper de Berlín.
Colaboró con figuras como Sol Picó, Marta Pazos, Toni Mira y Àlex Ollé, y codirigió con Mariona Jaume la compañía iXa, responsable de espectáculos como Pioneiras/Aitzindariak, NIK·EU, Ollos cara adentro y 52-BLAU. Estos montajes sumaron más de 15 premios, entre ellos el primer lugar del Certamen Coreográfico de Sabadell de 2023 por Ollos cara adentro, creada junto a Elena Castellanos.
Su trabajo cruzó fronteras: en junio de 2024 presentó en el Centro Cultural de España en Washington D. C. el resultado de su colaboración con Black Leaves Dance Company, antesala de su residencia en el American Dance Festival. En febrero de 2025 volvió a Vigo para presentar NIK·EU en el Auditorio Municipal, manteniendo su conexión con Galicia.
Semanas antes de su muerte se estrenó en Portugal A Espera do Baleiro, coproducida por la Companhia de Dança de Almada y el Centro Coreográfico Galego. La obra, inspirada en la Santa Compaña gallega y la Procesión de las Almas portuguesa, explora la ausencia, la memoria y el dolor de las despedidas, temas que hoy resuenan con especial fuerza entre quienes seguían su trabajo.










