La República Dominicana suele aparecer en los titulares internacionales asociada a su crecimiento económico, al turismo o a la estabilidad monetaria.
Esta vez, sin embargo, el reconocimiento llega desde un terreno menos visible, pero quizás más importante: la calidad de su vida democrática.
El más reciente informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo ( PNUD ), presentado precisamente en Santo Domingo, coloca al país como un referente democrático regional, destacando una combinación poco frecuente en América Latina: estabilidad institucional , capacidad de gestión pública y ausencia de las fracturas ideológicas extremas que hoy erosionan a muchas democracias del continente.
No hemos alcanzado la perfección.
Persisten problemas graves.
La lentitud de la justicia, la desigualdad social, las deficiencias educativas y la desconfianza hacia algunas instituciones siguen siendo asignaturas pendientes.
Pero resulta saludable que un organismo internacional recuerde algo que con frecuencia olvidamos: las democracias también deben evaluarse por sus fortalezas y no únicamente por sus carencias.
Mientras otras naciones enfrentan crisis de gobernabilidad , polarización extrema o tentaciones autoritarias, la República Dominicana ha conseguido preservar un clima de convivencia política.
Esa estabilidad es el resultado de instituciones que funcionan mejor de lo que solemos admitir y de una ciudadanía que, con todas sus diferencias, continúa apostando por las reglas democráticas.
Periódico líder de República Dominicana centrado en las noticias generales y el periodismo innovador..











