AFP consulta a ciudadanos de varios países sobre el impacto de la inteligencia artificial en sus vidas
Mientras los principales laboratorios estadounidenses piden una desaceleración coordinada, ciudadanos de distintos países expresan opiniones divididas sobre el avance de la inteligencia artificial.
La amenaza de un peligro catastrófico por el avance de la inteligencia artificial ha desatado un debate mundial sobre cómo debe ser regulada. habló con personas de distintos países sobre sus temores y esperanzas respecto al futuro de la IA.
La estudiante Catalina Cruz, de 19 años, cree que la IA «nos está haciendo más estúpidos» y alerta sobre su consumo de agua. En cambio, la terapeuta Constanza Medel, de 29, la ve como un beneficio con precauciones. La arquitecta Frida Awrohum, de 43, la usa profesionalmente pero le teme en lo privado.
Usuarios como Diego Sermattei, de 18, y Astrid Anindya, de 18, destacan su utilidad para estudiantes, aunque Anindya advierte sobre información incorrecta y contrasta ChatGPT con Gemini. La analista Maliyka Muhammad, de 46, afirma que «la IA ya está aquí. Desatamos a la bestia».
La ingeniera Lucy Pen, de 30, ya ve cómo agentes de IA escriben código por ella. El enfermero Brian Diaz, de 26, dice: «O te subes al tren o te quedas atrás». En Shanghái, Xie Zongbo, de 42, confía en minimizar impactos negativos. La farmacéutica Jenny, de 50, pide leyes, no autorregulación.











