Bandas imponen terror en el municipio y obligan a colegio a suspender clases presenciales
La ola delictiva que azota a Boca Chica ha llevado al Colegio San Rafael a suspender la docencia presencial este lunes y martes, mientras los habitantes viven bajo pánico y los visitantes huyen antes del anochecer. El caso refleja una crisis de seguridad que afecta la vida cotidiana y la educación en la zona.
El Colegio San Rafael, ubicado en la calle Ernesto Gaullonechi, decidió no abrir sus puertas e impartir docencia virtual durante este lunes y mañana martes, debido al temor de los padres ante la ola de hechos delictivos registrados en los últimos días. Paradójicamente, este centro fue fundado por el padre Gaullonechi, asesinado por la delincuencia el 06 de noviembre de 1995 en el mismo lugar.
La semana pasada, una profesora fue atracada cuando se dirigía al colegio a impartir docencia. Profesores de diversos centros educativos, que pidieron no ser mencionados por prudencia, expresaron que en las escuelas públicas de la comunidad también se debe impartir docencia virtual hasta que cese la delincuencia. Una docente afirmó que las bandas operan incluso dentro de todas las escuelas públicas del municipio, sembrando el terror entre estudiantes y educadores.
Como ejemplo, relató que en el liceo Andrés Avelino hace poco tuvieron que llamar a la Policía y cuando esta acudió ocupó droga y vaper. Añadió que a los baños no se puede entrar porque los estudiantes que pertenecen a bandas los utilizan para el consumo de droga. Otro hecho ocurrió a mediados de la semana pasada en la calle J, número 65 de Andrés, Boca Chica, donde un delincuente en motocicleta penetró al patio de una vivienda, dejó abandonada la moto, y luego regresó con un machete, amenazó a la dueña y se marchó en el vehículo. La propietaria llamó a la Policía, pero esta nunca se presentó.
Este domingo, la circulación de vehículos en el poblado se redujo a su mínima expresión y los visitantes se apresuraban por salir del pueblo antes de que llegara la noche. La situación refleja el control que imponen las bandas en el municipio, generando pánico entre los habitantes que temen salir a las calles y enviar a sus hijos a las escuelas.












