Cirugía | Movimientos bruscos o no seguir las indicaciones médicas puede poner presión en el área operada Aun cuando conocen los riesgos, a muchos pacientes les resulta difícil cumplir de manera constante con las recomendaciones médicas.
Fuente externa Creado: 01.06.2026 | 07:21 Actualizado: 01.06.2026 | 07:21 La cirugía no termina después que sales del quirófano, al contrario, gran parte del éxito de la intervención depende de la recuperación.
Y por pequeñas que puedan parecer, algunas de las acciones que realizas durante este tiempo, puede marcar la diferencia.
Movimientos bruscos, no seguir las indicaciones médicas, o simplemente dormir mal, sentarse donde no debe o cargar peso puede poner presión en el área operada, así lo explica el doctor experto en procesos de recuperación de cirugías estéticas, Hisham Zia, quien agregó que estas acciones pueden causar más inflamación, dolor, sangrado, abrir una herida o afectar el resultado final.
“Después de una cirugía el cuerpo no está en su estado normal.
Aunque el paciente se vea bien por fuera, por dentro hay inflamación, tejidos que están cicatrizando, líquidos moviéndose y zonas que necesitan tiempo para acomodarse” manifestó el especialista, enfatizando que tras una cirugía estética “los detalles pequeños importan mucho.
A veces el paciente piensa: “pero solo me acosté un rato” o “solo cargué una funda”, pero en los primeros días eso puede hacer una diferencia”.
Doctor Hisham Zia Fuente externa Aun cuando conocen los riesgos y han recibido información clara sobre las posibles consecuencias de no seguir el tratamiento, a muchos pacientes les resulta difícil cumplir de manera constante con las recomendaciones médicas.
Después de experimentar una breve mejoría, suelen interpretar que el proceso de recuperación ha sido superado o que ya no requiere tanta atención.
Como resultado, surge el deseo de retomar cuanto antes sus actividades habituales.
Esta percepción de bienestar temporal puede llevarlos a descuidar indicaciones importantes, interrumpir tratamientos o adoptar conductas que dificultan la recuperación completa, aumentando así el riesgo de recaídas o complicaciones.
“Yo siempre digo que el postoperatorio no es solo “descansar”.
Es una etapa activa de cuidado.
Hay que comer bien, caminar cuando se indique, tomar los medicamentos, cuidar las heridas y respetar los límites del cuerpo” destacó el galeno, quien ofrece servicios en Peaceful Recovery Place.
En ese contexto, el doctor Zia, dio como ejemplo que, en una abdominoplastía, realizar esfuerzos físicos demasiado temprano puede generar tensión en la herida y afectar su adecuada cicatrización.
Fama y Vida Shawell Peña “En un BBL (por sus siglas en inglés, Brazilian Butt Lift o Levantamiento de Glúteos Brasileño), sentarse o dormir mal puede afectar la grasa transferida.
En una liposucción, no cuidarse bien puede aumentar la inflamación y hacer la recuperación más difícil.
A veces el paciente cree que una indicación es exagerada, pero casi siempre esa indicación existe porque ya se han visto complicaciones cuando no se cumple” sostuvo.
La recuperación depende del tipo de cirugía y de las condiciones particulares de cada paciente.
Es importante destacar que cada persona tiene un ritmo de recuperación diferente; es decir, una persona joven y sana no se recupera de la misma manera que alguien con anemia, diabetes, una alimentación deficiente o que se ha sometido a una cirugía más extensa.
Durante una conversación con El Nacional, el especialista destacó que los primeros 10 a 14 días son fundamentales, ya que es el período en el que el cuerpo está más sensible y cuando el paciente debe extremar los cuidados.
“Muchas restricciones se mantienen entre cuatro y seis semanas, especialmente en lo relacionado con el ejercicio físico, la carga de peso y los movimientos bruscos.
Volver rápidamente no debe ser la meta principal; la meta debe ser recuperarse bien.
A veces, por intentar acelerar el proceso, el paciente termina retrasando aún más su recuperación”.
Fama y Vida Shawell Peña Desde su experiencia, Zia recomendó a los pacientes, prepararse antes de la cirugía, no después.
“El paciente debe saber quién lo va a cuidar, dónde va a descansar, qué medicamentos necesita, cómo se va a mover y qué cosas no puede hacer”.
Asimismo, aconsejó seguir las indicaciones del cirujano al pie de la letra, alimentarse bien, hidratarse, caminar de forma prudente, no auto medicarse e informar cuando siente que algo no anda bien.
Concluyó diciendo que, “la cirugía es una parte del resultado, pero la recuperación es la otra mitad.
El paciente que se cuida bien, normalmente sana mejor y protege más su inversión”.
Periodista con más de una década de experiencia en las áreas de cultura, turismo y espectáculos.
Egresada de la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA).
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