Expertos urgen reforzar vigilancia y coordinación intersectorial en salud pública
Las enfermedades transmitidas por vectores y animales enfrentan un desafío que va más allá de los servicios de salud, debido a que factores como el agua, el saneamiento, el clima y las condiciones ambientales inciden en su propagación, advirtieron expertos en el simposio de Investigación Colaborativa: Epidemiología, Ecología y Entomología de las Enfermedades Vectoriales, celebrado este viernes en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
El investigador Dennis Bente sostuvo que las infecciones por leptospirosis podrían ser hasta 145 veces superiores a los casos reportados. El dato forma parte de una investigación publicada en 2024 en la revista científica PLOS Neglected Tropical Diseases, que encontró una seroprevalencia de leptospirosis del 11.3 % en la población estudiada y factores de riesgo asociados con la edad, el sexo masculino y la exposición a ratas.
Otro ejemplo presentado por el especialista fue el brote de chikungunya de 2014 en República Dominicana, durante el cual los registros de vigilancia contabilizaron más de 539,000 casos y seis defunciones. Sin embargo, una investigación posterior estimó unas 4,952 muertes en exceso asociadas al impacto indirecto de la epidemia, particularmente por la descompensación de enfermedades crónicas en adultos mayores.
Bente explicó: «este tipo de diferencias evidencia la importancia de fortalecer los mecanismos de vigilancia, pues el impacto de una epidemia no siempre queda reflejado en los registros de casos y defunciones». Ante este panorama, planteó la necesidad de aplicar el enfoque de Una Sola Salud, que integra la salud humana, animal y ambiental para prevenir y controlar enfermedades.
El especialista sostuvo que, aunque República Dominicana cuenta con instituciones y programas dedicados a la vigilancia epidemiológica y al control de vectores, persisten dificultades de coordinación entre los sectores involucrados. A su juicio, el desafío no radica únicamente en disponer de capacidades técnicas, sino en lograr que las instituciones compartan información, coordinen sus acciones y cuenten con mecanismos de integración respaldados por normas y presupuestos.
En ese contexto, durante la conferencia también se abordó la situación del dengue, la malaria, la filariasis linfática, la rabia y las enfermedades transmitidas por garrapatas. Sobre el dengue, el especialista presentó cifras que reflejan una reducción de los casos notificados en el país, de 27,972 en 2023 a 10,051 en 2024 y 1,138 hasta la semana epidemiológica 29 de 2025, aunque aclaró que las cifras de los dos últimos años corresponden a períodos parciales. Otro de los aspectos abordados fue la necesidad de fortalecer la cooperación sanitaria entre República Dominicana y Haití, países que comparten el territorio de la isla La Española.











