Caso de Po Xie reaviva debate sobre eficacia de medidas cautelares en casos de violencia intrafamiliar
El empresario chino Po Xie, propietario de la tienda Mudan, fue dejado en libertad bajo fianza de 400 mil pesos por el juez Rigoberto Sena, tras ser acusado de agredir física, psicológica y verbalmente a su pareja en Gascue. La decisión judicial, que incluye presentación periódica y charlas conductuales, genera cuestionamientos sobre la respuesta del sistema ante la violencia de género.
La Justicia dominicana impuso medidas no privativas de libertad al empresario de origen chino Po Xie, dueño de la reconocida tienda Mudan, acusado de violencia de género contra su pareja. El juez de Atención Permanente del Distrito Nacional, Rigoberto Sena, ordenó una garantía económica de 400 mil pesos, presentación periódica, impedimento de salida y la obligación de asistir a charlas conductuales, rechazando así la solicitud de prisión preventiva del Ministerio Público.
El caso se originó el 28 de mayo de 2026 en una residencia del sector Gascue, Distrito Nacional, cuando, según el expediente del procurador fiscal Guillermo Soriano, adscrito a la Unidad de Prevención y Persecución de la Violencia de Género, Intrafamiliar y Delitos Sexuales, el imputado ingresó a la vivienda con su llave, tomó una funda plástica para recoger sus pertenencias y lanzó al suelo el teléfono celular de la víctima. Un hijo menor de la mujer alertó a su abuela, quien llamó al 9-1-1. La Policía Nacional encontró a ambos en el estacionamiento del edificio en medio de una discusión; Po Xie fue arrestado en flagrante delito.
La defensa de Po Xie, representada por la abogada Johanny Linares, argumentó que el hijo menor de la víctima fue entrevistado y manifestó que «en ningún momento observó al imputado con un cuchillo en la mano», además de señalar que el señor Po lo trata muy bien y lo considera como un hijo. Por su parte, un informe psicológico del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) concluyó que la víctima ha sido objeto de violencia física, psicológica y verbal, y determinó que existe riesgo de continuidad de la violencia.
La decisión judicial ha generado reacciones en el ámbito nacional sobre la efectividad de las medidas cautelares en casos de violencia de género. Mientras el Ministerio Público había solicitado prisión preventiva, el tribunal optó por alternativas que permiten al imputado permanecer en libertad bajo condiciones. El caso de Po Xie, propietario de una tienda de renombre, pone de relieve la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección a las víctimas y la aplicación de la ley en el país.











