Durante años, los fueron la principal voz de la institución ante la.
Respondían a la prensa sobre operativos, homicidios, actuaciones de sus agentes y decisiones internas.
Esa dinámica varió durante los.
El cambio comenzó durante la gestión del , designado Nacional en.
En sus primeros meses al frente de la institución mantuvo una presencia frecuente ante la prensa.
Sin embargo, después de varios meses de , comenzó a reducir su exposición pública, al igual que el entonces ministro de ,.
Lo mismo ocurrió con el , designado en.
Tras el rechazo que provocaron varias de sus declaraciones, cambió abruptamente su estilo y comenzó a.
Entre otras controversias, Then fue ampliamente criticado tras afirmar que a la Policía hijos de y que solo aceptarían a quienes tuvieran a su.
Le siguió , designado en.
En las pocas ocasiones en que respondía preguntas de la prensa, tardaba en articular una oración completa y sus declaraciones eran difíciles de entender y trabajar periodísticamente.
El mismo , la o el entonces ministro de la Presidencia, , salían delante de él y de Vásquez Martínez cada lunes a asumir la vocería de la política de seguridad ciudadana, mientras se quedaban atrás, guardando silencio ante preguntas de su competencia.
El protagonismo pasó luego a la sucesora de Vásquez Martínez en , , quien asumió una línea de respuestas breves y cuidadosamente ceñidas al discurso oficial.
A su lado permanecía en silencio Guzmán Peralta.
Cuando algún periodista le dirigía una pregunta, con frecuencia miraba hacia la ministra antes de responder o simplemente le cedía la palabra.
Mientras tanto, la voz de la Policía se trasladó a su ,.
Es él quien ofrece la mayoría de las declaraciones sobre y procesos investigativos, con un discurso apegado a los reportes policiales y a la jerga propia de las investigaciones.
La estrategia se ha mantenido con el actual , , designado el de este año.
Sus intervenciones públicas han sido escasas en las reuniones semanales sobre seguridad ciudadana encabezadas por el presidente Abinader en el.
Esta dinámica también dificulta el trabajo de los periodistas.
En ocasiones, las preguntas se refieren a actuaciones concretas de agentes policiales o a decisiones operativas que corresponden al.
Sin embargo, esas interrogantes terminan siendo respondidas por la ministra de , quien no siempre dispone de los detalles del caso.
Al concluir las reuniones de seguridad ciudadana, la escena suele repetirse: las preguntas de los periodistas se concentran en la ministra de , mientras el permanece en un segundo plano.
Una imagen que resume cómo la principal voz de la institución dejó de ser, precisamente, la de su máximo jefe..











