Legislador oficialista reclama democratización interna del partido gobernante
El diputado Luis Báez, representante de la provincia Peravia por el Partido Revolucionario Moderno, arremetió contra lo que denominó dirigentes fosilizados dentro de la organización oficialista, a quienes acusó de perpetuar sus posiciones sin someterse al escrutinio de las bases mediante procesos electorales internos. Las declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista en el espacio digital El Nuevo Diario TV.
Báez aclaró el alcance de sus controvertidas expresiones, puntualizando que se refería a figuras que han perdido todo vínculo con la militancia y los sectores sociales. «Cuando yo me refiero a fósiles, hablo de dirigentes que usted les pide que convoquen una reunión en su casa y no logran reunir gente. A eso es a lo que me refiero», manifestó el congresista ante los comunicadores que conducían el programa vespertino.
El legislador advirtió que la permanencia del PRM como opción de poder más allá de 2028 depende directamente de la capacidad del partido para oxigenar sus estructuras y abrir canales de participación a nuevos liderazgos. Identificó a jóvenes profesionales, dirigentes comunitarios vinculados a juntas de vecinos y representantes de clubes deportivos como los actores que deberían protagonizar la renovación generacional.
En su análisis, Báez calificó de obsoletos a numerosos dirigentes que fueron electos en las convenciones de 2018 y posteriormente ratificados en 2022. Sostuvo que estas figuras han dejado de interpretar las demandas ciudadanas y representan un lastre para la competitividad electoral de la organización. Rechazó categóricamente cualquier intento de prolongar los períodos de las autoridades municipales, provinciales y nacionales del partido sin convocar a elecciones internas.
El congresista enfatizó que la fortaleza política del oficialismo pasa ineludiblemente por el voto directo de la militancia como mecanismo de selección de candidaturas y autoridades partidarias. La exigencia de Báez se produce en un contexto de creciente debate interno sobre los plazos y modalidades de los procesos de reorganización partidaria de cara al calendario electoral.









