La norma, publicada en el Diario Oficial, marca un precedente en el debate global sobre el derecho a morir
El presidente francés, Emmanuel Macron, promulgó la ley sobre el derecho de la ayuda a morir, que legaliza una forma de eutanasia y de suicidio asistido. La publicación en el Diario Oficial este miércoles cierra un proceso parlamentario y constitucional que abre un nuevo capítulo en el debate internacional sobre la muerte digna.
La ley había sido adoptada el pasado 15 de julio de forma definitiva por la Asamblea Nacional, lo que cerraba el procedimiento parlamentario, y el viernes de la semana pasada fue validada por el Consejo Constitucional, que emitió algunas reservas. Con la promulgación y publicación en el Diario Oficial, la norma entra en vigor y convierte a Francia en uno de los países que regulan la ayuda a morir.
El texto crea un derecho a la «ayuda a morir», que debe ser ejercido por la propia persona interesada o excepcionalmente, si está físicamente incapacitada, por un médico o enfermero. Para ejercer ese derecho hay que cumplir una serie de condiciones, empezando por ser mayor de edad y tener la nacionalidad francesa o ser residente en Francia.
Lo pueden reclamar personas que sufran enfermedades graves e incurables, cuyo pronóstico vital debe estar comprometido en fase avanzada o terminal, con un proceso irreversible de deterioro de la salud y de la calidad de vida. Además, tiene que haber un sufrimiento físico o psicológico derivado de la enfermedad que no pueda ser aliviado o que el paciente considere insoportable tras haber decidido rechazar o detener un tratamiento, aunque el sufrimiento puramente psicológico, sin patología física grave subyacente, no da acceso a este derecho.
Para que pueda acogerse, el implicado debe tener plena capacidad de discernimiento y ser apto para manifestar su voluntad de forma libre y consciente en el momento de realizar la solicitud. En ese caso, habrá de pedir ayuda a un médico o enfermero y el proceso debe formalizarse por escrito y ser sometido a una evaluación colegiada. A partir de ahí, el sanitario debe dar una respuesta motivada en un plazo de 15 días desde la solicitud. Si se aprueba, el paciente confirma su decisión tras un periodo mínimo de reflexión de 2 días.









