La minería artesanal sin regulación agrava los riesgos en zonas auríferas de África
Un deslizamiento de tierra en una mina artesanal de oro en Zamboye, oeste de República Centroafricana, dejó al menos 100 muertos. El suceso evidencia los peligros de la minería informal en una región con creciente actividad aurífera y vínculos con empresas chinas.
El derrumbe ocurrió la mañana del martes en la subprefectura de Nana-Mambere, región de Abba, cerca de la frontera con Camerún. El vicealcalde de Zamboye, Souleymane Bi, informó a que la explotación operaba de forma artesanal y fuera de las normas, por lo que el número de víctimas podría aumentar. «Por ahora, hemos contabilizado al menos cien muertos, pero esta no es la cifra final», declaró.
Bi indicó que el deslizamiento era previsible debido a que los mineros excavan pozos profundos para extraer oro, una práctica que incrementa el riesgo de derrumbes. Imágenes en redes sociales y medios locales, no verificadas por EFE, muestran el derrumbe que sepultó a numerosas personas. Varios heridos fueron trasladados a Bouar, capital de la subprefectura.
Los mineros Wilfried Ngoloyangue y Florian Gaguende relataron a que escucharon un fuerte ruido seguido de gritos de auxilio. Gaguende advirtió que muchas personas continúan desaparecidas y que las posibilidades de encontrarlas con vida disminuyen con el tiempo. El portavoz del Gobierno centroafricano, Évariste Ngamana, expresó su pesar y aseguró que se brinda asistencia a las víctimas y sus familiares.
El derrumbe se produce en medio del crecimiento de la actividad aurífera en el oeste de República Centroafricana, donde numerosos jóvenes acuden a las explotaciones artesanales en busca de ingresos. Según el código minero, el Gobierno concede permisos a cooperativas, y algunas operaciones artesanales se vinculan con empresas chinas para actividades semimecanizadas o industriales. Los deslizamientos y la contaminación del agua por químicos son riesgos asociados.











