De amenazas arancelarias a anexiones: cómo el estilo confrontacional de Trump marca la agenda mundial
El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha consolidado un estilo de política exterior basado en amenazas maximalistas, desde presionar a la Reserva Federal con embargos comerciales hasta sugerir la anexión de Canadá o Groenlandia. La táctica, que incluye advertencias apocalípticas contra Irán y planes para Gaza, genera incertidumbre en aliados y mercados, y plantea desafíos para países como República Dominicana en comercio y relaciones internacionales.
Donald Trump ha institucionalizado las amenazas maximalistas como herramienta de Gobierno. Su más reciente advertencia: impondrá posibles embargos comerciales para presionar a la Reserva Federal (Fed) a bajar los tipos de interés. ‘Podríamos hacernos un enorme favor simplemente dejando de comerciar con países’, dijo, citando a la Unión Europea como ejemplo y afirmando que EEUU debería tener los tipos ‘más bajos del mundo’. La declaración resume una estrategia de casi veinte meses desde su segunda investidura: plantear consecuencias extremas para presionar a Gobiernos e instituciones.
La retórica ha llegado a dimensiones apocalípticas. El 7 de abril, en plena guerra con Irán, Trump advirtió en Truth Social que ‘una civilización entera morirá esta noche’ si Teherán no reabría el estrecho de Ormuz, y amenazó con destruir puentes y centrales eléctricas iraníes, algo que no cumplió. El papa León XIV calificó la amenaza de ‘verdaderamente inaceptable’.
Los aliados históricos también han sido blanco. Trump insistió desde el inicio de su mandato en que Canadá debería ser el estado número 51; cuando el primer ministro Mark Carney le dijo en mayo de 2025 que su país ‘nunca estará en venta’, respondió: ‘Nunca digas nunca’. Con Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca y aliado de la OTAN, declaró ante el Congreso en marzo de 2025: ‘De una forma u otra, vamos a conseguirla’. En su investidura del 20 de enero de 2025 anunció que EEUU recuperaría el canal de Panamá: ‘Se lo dimos a Panamá y vamos a recuperarlo’. Semanas después propuso tomar el control de Gaza, trasladar a los palestinos y desarrollar el territorio como resort turístico.
El secretario de Estado, Marco Rubio, ha minimizado las amenazas más extremas y las enmarca como táctica negociadora: ‘Trump no va a empezar lo que ve como una negociación renunciando de antemano a instrumentos de presión; es una táctica habitual del mundo empresarial aplicada a la política exterior’, declaró en enero de 2025. La coerción económica, con amenazas arancelarias, es otro instrumento clave de esta estrategia que mantiene en vilo a la comunidad internacional.










