Las adquisiciones estratégicas vuelven a marcar la pauta
El más reciente informe de McKinsey & Company revela que el mercado global de fusiones y adquisiciones experimentó un repunte del 12% en 2024, alcanzando aproximadamente 3.4 billones de dólares en transacciones superiores a 25 millones. El número de empresas que cambiaron de dueño creció un 8%, señalando el inicio de un nuevo ciclo expansivo tras un período de marcada contracción en la actividad corporativa mundial.
La consultora destaca que el contexto actual está definido por decisiones más selectivas y estratégicamente alineadas. Las compañías ya no persiguen crecer a toda costa, sino que priorizan adquisiciones que fortalezcan capacidades clave, aceleren la transformación digital o permitan la entrada a mercados con mayor proyección de crecimiento y rentabilidad sostenida.
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que los programas de adquisiciones sistemáticas siguen generando resultados superiores. Las empresas que ejecutan múltiples operaciones pequeñas y medianas integradas en una estrategia coherente tienden a superar a aquellas que apuestan por megafusiones transformacionales aisladas. Este enfoque disciplinado permite capturar sinergias de forma gradual y mantener flexibilidad financiera ante cambios del entorno.
El análisis también señala que la inteligencia artificial generativa está comenzando a influir en los procesos de due diligence y valoración de activos. McKinsey anticipa que 2025 podría consolidar la tendencia alcista si el entorno macroeconómico mantiene la estabilidad que ha propiciado el retorno de la confianza inversora y la reactivación de las operaciones corporativas estratégicas en los mercados globales de capitales.










