
El caso evidencia la vulnerabilidad de dominicanos ante ofertas de empleo engañosas en el extranjero
Cuatro dominicanos que habían viajado a Rusia y decidieron no incorporarse a las Fuerzas Armadas de ese país retornaron a la República Dominicana el martes 27 de octubre, según el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex). El hecho, que mantiene en reserva las identidades, pone el foco en las redes de reclutamiento militar que afectan a ciudadanos dominicanos en el exterior.
Los cuatro ciudadanos contactaron a la embajada dominicana en Rusia el 23 de octubre para informar que no firmarían un contrato militar. Al evitar llegar al frente de la guerra entre Rusia y Ucrania, pudieron regresar sin enfrentar la legislación rusa. Las autoridades rusas facilitaron su traslado a Moscú, mientras que la Cancillería dominicana gestionó los pasajes y les brindó asistencia consular.
El comunicado oficial no identifica a los jóvenes. El Mirex argumentó que no hace públicos esos detalles para resguardar su privacidad. Tampoco precisó cómo viajaron a Rusia, qué condiciones les ofrecieron al inicio ni si alguna institución investigará las circunstancias de su posible incorporación militar. Estas omisiones dejan abiertas preguntas sobre el fenómeno del reclutamiento.
El caso se produce en medio de denuncias de familiares de otros dominicanos que, según sus testimonios, viajaron tras recibir ofertas de empleo y luego enfrentaron situaciones de reclutamiento militar. El canciller Víctor -Ito- Bisonó afirmó que la Cancillería tenía identificados más de 30 casos de dominicanos que salieron del país con ese objetivo, pero el Comité Dominicano de los Derechos Humanos denunció ante la Procuraduría General que más de 150 ciudadanos fueron captados mediante falsas ofertas de empleo e integrados contra su voluntad en la contienda. La cifra real de participantes dominicanos en la guerra sigue siendo una incógnita.
Queda por aclarar el seguimiento que recibirán estos ciudadanos en el país, el alcance de la asistencia consular en casos similares y las medidas para prevenir que otros dominicanos se expongan a situaciones parecidas. Este medio preguntó al Mirex sobre estos aspectos, pero hasta el cierre de esta edición no obtuvo respuesta. La Organización de Naciones Unidas recuerda que la actividad mercenaria es un delito autónomo perseguible internacionalmente, y que quienes reclutan, contratan, entrenan y financian a mercenarios tienen responsabilidad penal.










