El obispo coadjutor pide cumplir las leyes y formar ciudadanía desde el hogar y la escuela
El obispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, Carlos Tomás Morel Diplán, advirtió que la violencia y el microtráfico son problemas estructurales que generan desesperanza en la sociedad dominicana. Durante la eucaristía del Día de Nuestra Señora de las Mercedes, llamó a fortalecer la educación ciudadana y el respeto a las leyes.
Morel Diplán sostuvo que la celebración de Nuestra Señora de las Mercedes debe ser una oportunidad para pedir por la República Dominicana y asumir el compromiso de contribuir a una nación más justa y solidaria. Señaló que actualmente existen situaciones que generan preocupación y desesperanza, entre ellas la violencia, la inseguridad ciudadana, el crecimiento del microtráfico, la pérdida de referentes morales y el incumplimiento de las normas.
El religioso advirtió que en las últimas semanas se han registrado hechos lamentables que han cobrado la vida de jóvenes y consideró que la violencia constituye un problema de carácter estructural. A su juicio, entre las causas que inciden en esa realidad se encuentran el deterioro de la familia, la falta de educación, la desigualdad en la distribución de las riquezas y la carencia de oportunidades.
También expresó preocupación por el crecimiento del microtráfico, al señalar que este fenómeno afecta a las comunidades, destruye la vida de jóvenes y golpea directamente a las familias. Asimismo, se refirió al caso de Senasa y cuestionó lo que definió como una “deshumanización en el ejercicio de la medicina”, al sostener que esa situación “no debe quedar impune”.
En su homilía, Morel Diplán afirmó que en la sociedad se ha producido una confusión entre la libertad y el libertinaje, lo que se evidencia en la violación de las normas y el irrespeto a la autoridad. “Hemos ido pasando de la libertad al libertinaje”, expresó, al mencionar como ejemplo las constantes violaciones a las leyes de tránsito. Ante esta situación, consideró urgente fortalecer la educación ciudadana, la responsabilidad cívica y una cultura basada en el respeto a las leyes y al régimen de consecuencias. “Todos y todas, sin excepción, debemos cumplir las leyes”, sostuvo, e insistió en que la formación ciudadana debe comenzar en el hogar, continuar en las escuelas y fortalecerse posteriormente en la sociedad mediante la participación, la reflexión y la resolución pacífica de los conflictos. Más allá de los problemas sociales, centró parte de su mensaje en la esperanza, al destacar que Nuestra Señora de las Mercedes representa para los creyentes un símbolo de liberación, protección y acompañamiento, especialmente para los pobres y los más vulnerables. Al concluir, mencionó entre los grandes desafíos actuales las guerras, las migraciones y la violencia intrafamiliar.










