Teherán y Washington intercambian ataques mientras el crudo y la diáspora dominicana siguen con incertidumbre
La Guardia Revolucionaria iraní confirmó este domingo un ataque contra un dron naval estadounidense en el estrecho de Ormuz, profundizando una escalada con Washington que ya deja al menos 19 muertos en Irán y mantiene en vilo el mercado energético global.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) indicó en un comunicado que el vehículo de superficie no tripulado pretendía entrar en la región ‘protegida’ del estrecho de Ormuz cuando fue atacado. La acción se suma a una serie de intercambios de fuego: anoche, la Guardia afirmó haber atacado tres petroleros en ‘rutas no autorizadas’ y tres embarcaciones vinculadas a EE.UU., incluidos un portaaviones y un destructor, en ‘otras áreas’.
El Comando Central de EE.UU. (Centcom) informó que el portaaviones y el destructor lanzamisiles ‘lograron esquivar con éxito múltiples ataques iraníes’ y que ningún miembro del personal estadounidense resultó herido. Los ataques iraníes, según la Guardia, responden a agresiones del Ejército norteamericano contra tres petroleros iraníes el sábado ‘frente a la costa de la isla de Jarg’.
La escalada ocurre después de que Washington lanzara esta semana los bombardeos más duros en más de un mes contra Irán, con al menos 19 muertos, entre ellos cuatro en una boda, según las autoridades iraníes. Teherán respondió con bombardeos contra bases militares estadounidenses en Kuwait, Jordania y los Emiratos Árabes Unidos.
Irán bloqueó el estrecho de Ormuz tras el comienzo de la guerra el 28 de febrero y lo ha convertido en su principal medida de presión, paralizando casi todas las exportaciones de petróleo y exigiendo permiso a los buques que quieran cruzarle. Estados Unidos mantiene un cerco a puertos y buques iraníes y, en las últimas semanas, ha logrado restablecer parte del tráfico marítimo por una ruta meridional cercana a Omán, según expertos en petróleo y Oriente Medio. La comunidad dominicana en Estados Unidos y los importadores nacionales siguen de cerca la evolución del conflicto por su impacto en los precios del crudo y la economía global.










