Mayor acuerdo laboral en la historia de la ciudad sienta precedente para la economía de plataformas
Las autoridades de Nueva York anunciaron un acuerdo de 131.5 millones de dólares con DoorDash para indemnizar a los repartidores por pagos insuficientes sistemáticos. El acuerdo, que pone fin a una investigación del Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador, marca un hito en la regulación laboral de Estados Unidos.
La investigación analizó 152 millones de pagos y 110 millones de horas de trabajo para determinar que DoorDash omitía tiempo en el cálculo de las remuneraciones. Más de 115 millones de dólares irán directamente a unos 260,000 repartidores, y más de 16 millones corresponden a multas y costas civiles para la aplicación.
El alcalde Zohran Mamdani destacó en conferencia de prensa que es el mayor acuerdo laboral en la historia de la ciudad y también un hito en cuanto a repartidores en Estados Unidos. Como parte del acuerdo, se establece un sistema de monitoreo que garantiza que DoorDash cumpla con la ley en el futuro, otorga a los trabajadores un papel directo en la identificación de infracciones y proporciona a la ciudad los datos que necesita para actuar con rapidez.
DoorDash debe adoptar controles internos para abordar los problemas que dieron lugar a las infracciones y prevenir futuras infracciones, además de conservar los registros que demuestren el cumplimiento. Mamdani compareció rodeado de repartidores, concejales, miembros de su administración y junto a Ligia Gualpa, directora del Workers Justice Project, que agrupa a Los Deliveristas Unidos.
Según Mamdani, el director ejecutivo de DoorDash, Tony Xu, recomendó recientemente a otros empresarios «tomar el algoritmo voraz y llevarlo hasta el límite para ver si hay algo más que obtener». El alcalde afirmó que «durante años, DoorDash no contabilizó todas las horas trabajadas» y lamentó el «coste humano de un algoritmo codicioso». El repartidor Rosendo aseguró que el acuerdo «significa mucho más para nosotros» y dirigió un mensaje a DoorDash: «Podrás robar nuestras propinas y pagos, humillarnos y tratarnos como si no valiéramos nada, pero nunca nos quitarán nuestra dignidad». Gualpa elogió la valentía de los repartidores, muchos inmigrantes, por movilizarse justo cuando el Gobierno federal impulsa su campaña de deportaciones, y advirtió a la industria: «No se metan con Los Deliveristas Unidos. No se metan con trabajadores enfurecidos y hartos. Nos organizaremos y contraatacaremos».











