EL NUEVO DIARIO, SANTIAGO.- La comunidad católica de Navarrete recibió al presbítero Luis Alberto de León como nuevo párroco de la parroquia Santa Ana y San Ignacio de Antioquía, durante una Eucaristía presidida por el obispo auxiliar de Santiago, monseñor Amauri Rosario.
La celebración religiosa se realizó en representación del arzobispo metropolitano de Santiago, monseñor Héctor Rafael Rodríguez, y marcó el inicio de la nueva responsabilidad pastoral del sacerdote, quien sustituye al padre Ramón Pacheco.
En su homilía, monseñor Rosario destacó que la llegada de un nuevo párroco no debe entenderse únicamente como un cambio administrativo dentro de la Iglesia, sino como parte de la misión de Jesucristo de acompañar a su pueblo.
El obispo invitó a los feligreses a fortalecer su relación con Jesús y recordó al nuevo párroco que su principal compromiso debe ser el servicio a la comunidad y el acompañamiento de sus miembros.
“Hoy la Iglesia te entrega una comunidad concreta, con su historia, sus alegrías, sus heridas, sus esperanzas y también sus desafíos”, señaló el prelado al dirigirse al sacerdote.
Monseñor Rosario explicó que el padre Luis Alberto encontrará una comunidad con distintas realidades y necesidades, por lo que deberá caminar junto a sus feligreses, escucharles y permanecer cercano a ellos.
También le exhortó a mantener la fidelidad a la misión que le ha sido encomendada por la Iglesia y a cultivar un vínculo cercano con los habitantes de Navarrete.
El obispo auxiliar pidió al nuevo párroco no dejar que las responsabilidades administrativas ni las dificultades propias del ministerio sacerdotal le hagan perder de vista a las personas, consideradas el centro de su labor pastoral.
Asimismo, le recordó que la fortaleza para enfrentar los retos de su ministerio debe encontrarla en Jesucristo.
“Cuando encuentres cansancio o dificultades, vuelve siempre a Jesús, porque el sacerdote no puede dar lo que no recibe del Señor”, manifestó monseñor Rosario durante la ceremonia.
Con la toma de posesión, el padre Luis Alberto de León asume formalmente el acompañamiento espiritual y pastoral de los fieles de la parroquia Santa Ana y San Ignacio de Antioquía de Navarrete.









