Un batazo de proporciones históricas en el Globe Life Field
Pocos peloteros en las Grandes Ligas pueden hacer que una esférica salga disparada del madero con la violencia que genera Oneil Cruz, y el torpedero dominicano lo demostró nuevamente con un bambinazo que quedará registrado entre los más impresionantes del joven estadio texano. Su velocidad de salida alcanzó las 116,9 millas por hora, la más alta de toda la campaña actual.
El batazo de tres anotaciones resultó extraordinario no solo por la potencia con la que viajó la pelota, sino también por el sitio donde terminó su trayectoria tras golpear el poste de foul. De no haberse interpuesto esa estructura metálica, Statcast estimó que el proyectil habría recorrido aproximadamente 432 pies desde el plato de Arlington.
El rebote posterior depositó la esférica en el tercer nivel de las gradas del Globe Life Field, una zona raramente alcanzada por los batazos en ese sector del parque. Se trata del segundo cuadrangular más potente registrado en las más de seis temporadas de existencia del inmueble texano.
Cruz confesó posteriormente a través de su intérprete que le había anticipado a su compañero Marcell Ozuna que conectaría un jonrón en ese mismo turno. El dominicano arrastraba una jornada de 4-0 con tres ponches y consideró que su suerte debía cambiar forzosamente en esa aparición al bate.
Curiosamente, el propio Ozuna también había impactado el poste de foul en el estadio de Miami durante un encuentro de 2015, lo que añadió una coincidencia notable a la hazaña del torpedero de los Pirates. Jake Mangum bromeó aliviado de que el misil no hubiese golpeado a nadie en las inmediaciones del terreno de juego.










