El Consejo de Seguridad impulsa una nueva resolución con exigencias concretas a Teherán
El máximo órgano de Naciones Unidas prepara el terreno para imponer medidas punitivas contra Irán si no cesan las hostilidades en el estrecho de Ormuz. Un borrador de resolución, copatrocinado por Estados Unidos y varias naciones del golfo Pérsico, condiciona el levantamiento de sanciones al fin de los ataques contra embarcaciones mercantes y petroleras que transitan por esa estratégica vía marítima.
El texto, al que tuvo acceso The Associated Press, incluye demandas puntuales dirigidas al régimen iraní. Exige eliminar de inmediato los denominados peajes ilegales impuestos a los buques, transparentar la ubicación exacta de minas colocadas en la zona y restaurar sin demora la libertad de circulación en este corredor crucial para el suministro energético planetario.
Un eje adicional del documento insta a Teherán a colaborar activamente en el establecimiento de un pasillo con fines humanitarios. Dicho corredor permitiría el tránsito de asistencia esencial, fertilizantes y otros bienes de primera necesidad hacia las poblaciones afectadas por la crisis. La iniciativa representa el más reciente intento diplomático tras el veto que China y Rusia impusieron a una resolución previa de alcance más limitado.
El embajador estadounidense Mike Waltz expresó su confianza en que esta nueva propuesta, de carácter más acotado, conseguirá el respaldo requerido para su aprobación en el consejo de 15 integrantes. Según sus declaraciones, la iniciativa no debería provocar ni la oposición ni un nuevo veto por parte de los aliados tradicionales de Irán.
El movimiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión regional. La administración estadounidense intensifica sus gestiones para garantizar la libre navegación en una vía por donde transita una porción sustancial del comercio mundial de hidrocarburos. Los países ribereños del Golfo respaldan la medida ante el impacto directo que el bloqueo tiene sobre sus economías.
La resolución será sometida a votación en los próximos días. De aprobarse, representaría un endurecimiento significativo de la postura del organismo multilateral frente a las acciones de Irán en una de las rutas marítimas más vigiladas del planeta.










