
Brent baja a 100.32 dólares; analistas advierten que conflicto Irán-EE.UU. podría disparar precios
Los precios del petróleo cayeron este lunes ante la solidez de las exportaciones de Oriente Medio y la perspectiva de una liberación de reservas estratégicas, factores que tranquilizaron a los inversores pese a que el conflicto sigue sin dar señales de distensión. El Brent perdió 1.89% a 100.32 dólares y el WTI retrocedió 1.84% a 89.43 dólares.
Las exportaciones de crudo de los países de Oriente Medio, excepto Irán, superaron la semana pasada su nivel anterior a la guerra, a pesar de los ataques en el estrecho de Ormuz, según la empresa de seguimiento marítimo Kpler. Estos más de 18 millones de barriles diarios incluyen flujos que transitan por el mar Rojo, una ruta cada vez más utilizada para sortear el bloqueo que Teherán intenta imponer en Ormuz.
El mercado se prepara para recibir nuevos barriles procedentes de las reservas estratégicas mundiales, tras el compromiso de los miembros del G7 de liberar 100 millones, tanto de crudo como de diésel. «No obstante, existe un importante riesgo de nueva escalada tanto por parte de Irán como de Estados Unidos, lo que podría provocar rápidamente nuevos repuntes de los precios», advirtieron los expertos de Eurasia Group.
Negociar con Estados Unidos «no tiene ningún sentido», afirmó el lunes el presidente iraní, Masud Pezeshkian, según la televisión estatal Irib. Más de siete meses después de los primeros bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán, las conversaciones entre Washington y Teherán parecen estar estancadas. Más allá de esa posibilidad, los analistas de Eurasia prevén que los precios seguirán elevados debido a nuevas interrupciones de los flujos regionales provocadas por ataques contra infraestructuras petroleras sauditas y por los persistentes intentos de Irán de ejercer control sobre el estrecho de Ormuz.
Una fuente del sector energético indicó el lunes a la que el transporte de petróleo por el oleoducto Este-Oeste en Arabia Saudita volvió a interrumpirse, tras un ataque el domingo reivindicado por los hutías de Yemen. Esta arteria estratégica, que conecta los campos petrolíferos del este de Arabia Saudita con el mar Rojo, ya había quedado paralizada del 11 al 22 de septiembre tras unos bombardeos lanzados desde Irak, según Riad. Las preocupaciones por la oferta aumentaron luego de que el director ejecutivo de la petrolera saudita Aramco, Amin Nasser, advirtiera el lunes en Londres que las reservas mundiales de petróleo están «peligrosamente bajas».











