
El caso reaviva el choque entre conservadurismo y patrimonio cultural en América Latina
La senadora peruana Milagros Jáuregui, del partido Renovación Popular, propuso retirar las esculturas eróticas del Parque de la Fertilidad de Moche, en Trujillo, por considerar que ‘dañan a la niñez’. La iniciativa genera un nuevo debate sobre el rol del Estado frente al arte y la educación sexual en la región.
La senadora y pastora evangélica peruana Milagros Jáuregui, del ultraderechista partido Renovación Popular, propuso eliminar las esculturas eróticas que replican cerámicas de la civilización mochila exhibidas en un parque público a las afueras de Trujillo, en la costa norte del país, porque en su opinión ‘dañan a la niñez’.
Durante una comisión del Senado presidida por el ministro de Cultura, Alberto Beingolea, Jáuregui pidió eliminar las estatuas del Parque de la Fertilidad de Moche, un proyecto turístico realizado en 2022 por el entonces alcalde de Moche, Arturo Fernández, quien se encontraba ese año en campaña electoral para convertirse en alcalde de Trujillo. Las estatuas son reproducciones de tres metros de altura de huacos, cerámicas mochicas que representan la fertilidad y sexualidad.
La legisladora, conocida por impulsar proyectos de ley ultraconservadores para eliminar la educación sexual en los colegios, argumentó que las imágenes causan curiosidad en los niños y ‘empiezan a despertar una sexualidad que no es sana’. También afirmó que les provocan miedo e incomodidad. Aclaró que los huacos deben exhibirse en museos, no en parques, y pidió a sus colegas unirse para ‘proteger la salud mental de los niños’.
La organización Promsex rechazó las declaraciones y afirmó que los huacos eróticos mochicas ‘no son contenido para adultos’, sino patrimonio histórico, arqueológico y cultural de Perú creados hace más de 1.500 años. El caso refleja la tensión entre sectores conservadores y defensores de la cultura en la región.










