El caso de Joanna Wietrzyk en Pekín desata debate sobre ética deportiva y protocolos de élite
La empresa alemana Hyrox se vio obligada a anunciar una revisión de sus reglas después de que la australiana Joanna Wietrzyk, campeona mundial de su categoría, completara una carrera en Pekín cubierta de heces. El incidente, que se viralizó globalmente, ha generado indignación y cuestionamientos sobre el trato preferencias a atletas de élite.
El pasado sábado, durante una competencia de Hyrox en Pekín, la atleta australiana Joanna Wietrzyk, actual campeona del mundo en su categoría, sufrió una incontinencia estomacal repentina a menos de la mitad del recorrido. A pesar de ello, continuó la carrera, terminó en primer lugar y dejó restos de heces en la pista y en el equipamiento compartido con otros competidores, según relató una testigo a la agencia.
La testigo señaló que la limpieza no se hizo de inmediato sino al final del día, y que algunas personas se mancharon e incluso resbalaron con las heces. El hecho se viralizó en redes sociales y provocó la indignación de aficionados y medios especializados, quienes criticaron que se permitiera a Wietrzyk continuar por su estatus de élite y su patrocinio con Puma, firma que también es espónsor oficial de Hyrox.
Este lunes, Hyrox emitió un comunicado en el que reconoció que lo ocurrido fue ‘una situación inesperada en la que se desdibujaron los protocolos diseñados para la competición de élite y la competición masiva, creando ambigüedad en cómo se entendieron y aplicaron’. La compañía aseguró que aplica ‘claros protocolos médicos y de biocontaminación’ y que revisará sus reglas para dar mayor claridad. También advirtió que prohibirá la entrada a futuros eventos a quienes hayan amenazado a la deportista en internet.
Wietrzyk publicó posteriormente en Instagram una fotografía en una camilla médica con el texto ‘una victoria es una victoria’, que borró después de recibir cientos de comentarios cuestionando su deportividad y reprochándole no haberse retirado para no poner en riesgo la salud de los demás participantes y trabajadores. El diario oficialista chino Global Times también cubrió la polémica y citó al comentarista deportivo Zhu Meng, quien afirmó que ‘la verdadera deportividad se trata de saber dónde trazar la línea’.











