Caso de Nayely evidencia crisis de violencia y desigualdad que afecta a mujeres en todo el país
Nayely Altagracia Capellán, de 25 años, lucha por recuperarse tras recibir 26 estocadas de su expareja, pero las condiciones de su vivienda en La Vega la obligan a descansar en un callejón, un reflejo de la violencia machista y la pobreza estructural que persiste en República Dominicana.
El caso de Nayely Altagracia Capellán ha conmocionado al país y puesto de relieve la doble vulnerabilidad que enfrentan muchas mujeres dominicanas: la violencia de género y la falta de condiciones básicas para su recuperación. La joven de 25 años recibió 26 estocadas por parte de su expareja, Adonis de Jesús Caraballo Cárdenas, y tras ser dada de alta del Hospital Regional Dr. Luis Morillo King, su familia tuvo que sacarla al exterior de su vivienda en Las Cabuyas, La Vega, porque el calor dentro de la casa de madera y zinc era insoportable.
Rosa María Capellán, madre de Nayely, explicó que su hija perdió mucha sangre y fue atendida por heridas en varias partes del cuerpo, incluido el rostro. Mientras tanto, las tres hijas de Nayely, de 10, 7 y 4 años, que presenciaron el ataque, han sido trasladadas a una casa de acogida para recibir asistencia psicológica. Este caso se suma a las alarmantes cifras de feminicidios y agresiones en la región, y ha generado un llamado de organizaciones internacionales para reforzar las políticas de prevención y protección a las víctimas.
El agresor, de 26 años, se entregó a las autoridades y admitió el crimen. En la investigación se ocuparon dos cuchillos, uno con manchas de sangre, y otros elementos. El Ministerio Público, representado por la procuradora fiscal Aura Luz García, solicitará medida de coerción este lunes a las 9:00 de la mañana en el Palacio de Justicia de La Vega. La diáspora dominicana sigue de cerca el caso, que evidencia la necesidad de una respuesta estatal más contundente contra la violencia machista.
Expertos en género subrayan que este caso no es aislado y que la falta de viviendas dignas y de servicios de salud adecuados agrava la situación de las sobrevivientes. Organizaciones de la sociedad civil han pedido al Estado dominicano implementar programas integrales que combinen justicia, reparación y apoyo psicosocial, así como campañas de sensibilización para prevenir la violencia desde edades tempranas. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación la persistencia de estos patrones en el país.











