Vaguadas, baja presión y humedad del sur explican los aguaceros que han dejado daños y cortes de agua
Las intensas lluvias de los últimos días en República Dominicana, con acumulados de hasta 160 milímetros en el Gran Santo Domingo y más de 120 en Barahona, responden a una combinación de vaguadas, baja presión en y entrada de humedad desde el sur, según el meteorólogo Claudio Amparo, del Indomet. El organismo advierte que las condiciones seguirán inestables y que la mejoría llegaría el viernes.
En apenas 24 horas, el Gran Santo Domingo recibió alrededor de 160 milímetros de precipitaciones, mientras que en Barahona los acumulados superaron los 120 milímetros, de acuerdo con el meteorólogo Claudio Amparo, del Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet). Amparo explicó que las precipitaciones están relacionadas con varias vaguadas presentes en diferentes niveles de la atmósfera, un sistema de baja presión sobre el mar Caribe y una importante entrada de humedad desde el sur. Esta combinación ha favorecido los aguaceros que afectan a distintas localidades del país, especialmente en la región suroeste, donde se han concentrado los mayores acumulados.
Para ponerlo en perspectiva, 160 milímetros de lluvia equivalen a 160 litros de agua por cada metro cuadrado de superficie. El pronóstico para este miércoles no contempla una desaparición inmediata de los aguaceros. Aunque se espera una disminución del contenido de humedad, el calentamiento durante el día podría favorecer un incremento importante de la inestabilidad atmosférica. Según el especialista de Indomet, se producirían aguaceros localmente muy fuertes, acompañados de tormentas eléctricas y ráfagas de viento que podrían alcanzar intensidad considerable en determinadas zonas. También podrían presentarse granizadas en localidades del norte, nordeste, la Cordillera Central y la zona fronteriza.
La mejoría podría comenzar a sentirse el viernes. Amparo explicó que para ese día se espera una reducción gradual de las precipitaciones como consecuencia del alejamiento de la vaguada y de la entrada de una masa de aire con menor contenido de humedad. Esto no significa necesariamente que dejará de llover en todo el país, sino que las condiciones atmosféricas comenzarían a ser menos favorables para los aguaceros intensos.
Las precipitaciones también han provocado daños en viviendas, carreteras y servicios básicos. El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) presentó en su boletín del martes un balance que refleja el alcance de las afectaciones: uno de los efectos más importantes se concentra en el suministro de agua potable. Según el COE, las averías o interrupciones en los 28 acueductos afectan a casi medio millón de usuarios. Mientras las autoridades mantienen el seguimiento de las condiciones meteorológicas, las próximas horas serán importantes para determinar si las nuevas precipitaciones aumentan las afectaciones en las comunidades que ya han recibido grandes cantidades de lluvia.










