Molina defiende debido proceso y propone que 90-95% de casos se resuelvan sin juicio oral
El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Luis Henry Molina, informó que alrededor de diez jueces fueron destituidos por faltas graves durante su administración, y abogó por un cambio de paradigma en el sistema penal dominicano para reducir la congestión y la prisión preventiva.
En un encuentro con periodistas de la fuente judicial, Molina detalló que los procesos disciplinarios se realizan con respeto a los derechos fundamentales y sin politización. Indicó que se eliminó la suspensión sin sueldo durante investigaciones y se prohibió la interceptación de llamadas en casos exclusivamente disciplinarios.
El magistrado precisó que cuando hay indicios penales, el expediente pasa al Ministerio Público, que decide si presenta acusación. Resaltó que los comportamientos sancionables representan menos del 1 % de la judicatura, y elogió la entrega de la mayoría de los jueces.
Molina citó avances en los departamentos judiciales de Barahona, La Vega, Montecristi y San Juan. Sin embargo, identificó como principal desafío la consolidación de salidas alternativas y acuerdos entre las partes, ya que la cultura del juicio de fondo congestiona los tribunales y abusa de la prisión preventiva.
Propuso que el sistema penal aspire a resolver entre 90 % y 95 % de los casos mediante mecanismos alternativos, reservando el juicio oral para los que realmente lo requieran. Consideró necesario que jueces, Ministerio Público y Defensa Pública asuman los acuerdos como vía principal para reducir el hacinamiento cautelar.











