Moscú protesta formalmente y advierte contramedidas tras el respaldo de Washington a Tokio
La visita de Vladímir Putin a la isla de Iturup el 13 de agosto desató una nueva escalada diplomática entre Rusia y Japón, con Estados Unidos en el centro de las acusaciones rusas por supuestamente alentar el revisionismo japonés sobre las Kuriles del Sur.
Rusia acusó este martes a Estados Unidos de alentar el «revanchismo y revisionismo japonés» al respaldar la reclamación de Tokio sobre las islas Kuriles del Sur, después de la visita del presidente ruso, Vladímir Putin, al archipiélago disputado. La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, reaccionó a unas declaraciones del embajador estadounidense en Tokio, George Glass, quien reafirmó el respaldo de Washington a Japón y al reconocimiento de su soberanía sobre las islas que Tokio denomina Territorios del Norte.
«Dichas declaraciones de un diplomático estadounidense únicamente fomentan el revanchismo y revisionismo japonés», afirmó Zajárova, quien sostuvo que esta postura genera preocupación entre los países vecinos de Japón. Glass había señalado que Estados Unidos mantiene una posición firme de apoyo a Japón, considerado por Washington uno de sus principales aliados, y defendió su reconocimiento de la soberanía japonesa sobre las islas en disputa.
El Ministerio de Exteriores ruso insistió en que la soberanía y jurisdicción de Rusia sobre las Kuriles «no puede ser puesta en duda» y sostuvo que Estados Unidos había respaldado después de la Segunda Guerra Mundial la incorporación del archipiélago a territorio ruso. En paralelo, Moscú presentó una protesta formal al embajador japonés, Akira Muto, a quien advirtió de que cualquier intento de cuestionar la soberanía rusa sobre las islas será considerado «inaceptable e ilegal». El viceministro de Exteriores ruso, Mijaíl Galuzin, expresó además su rechazo a las declaraciones de dirigentes japoneses posteriores a la visita de Putin y advirtió que Rusia podría adoptar «contramedidas adecuadas» ante el respaldo de Tokio a Ucrania y las sanciones occidentales contra Moscú.
Putin visitó el pasado 13 de agosto la isla de Iturup, la mayor de las Kuriles del Sur, donde se reunió con habitantes y recordó a los soldados soviéticos que murieron durante las operaciones militares de septiembre de 1945, en la etapa final de la Segunda Guerra Mundial. La visita provocó una rápida reacción de Tokio. El Gobierno japonés convocó al embajador ruso, Nikolái Nozdriev, para presentar una protesta formal. La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, calificó el viaje de Putin de «absolutamente inaceptable» y afirmó que la visita afecta los sentimientos de la población japonesa. La disputa por las cuatro islas meridionales de las Kuriles —Iturup, Kunashir, Shikotan y las islas Habomai— continúa siendo uno de los principales obstáculos para la normalización plena de las relaciones entre Rusia y Japón.










