El fenómeno bate marcas meteorológicas y alerta sobre la aceleración del cambio climático global
Francia atraviesa su segunda ola de calor más larga desde que hay registros, con 22 días consecutivos de temperaturas medias superiores a 23,4 grados, en un verano marcado además por una sequía sin precedentes. El evento pone de relieve la creciente frecuencia de fenómenos extremos en el planeta.
La ola de calor que inició el 28 de julio en Francia se convirtió este martes en la segunda más larga jamás registrada, al acumular 22 días consecutivos con una temperatura media superior a 23,4 grados en las 30 estaciones meteorológicas de referencia, según Météo France. Solo la ola de julio de 1983, con 23 días, ha sido más extensa, mientras que la de 2006 duró 21 días.
El servicio meteorológico francés anticipa un cambio de tiempo para este miércoles, con la llegada de un frente de lluvias desde la costa atlántica que reducirá las máximas a menos de 25 grados en el noroeste. Sin embargo, en el suroeste, centro-este y la región mediterránea el calor persistirá con temperaturas de 35 a 38 grados. Para el jueves y viernes se espera que el descenso térmico se generalice y se abandone la ola de calor.
Paralelamente, la sequía afecta a todo el territorio francés con una intensidad nunca vista a esta escala. Hasta finales de mayo la humedad de los suelos era casi normal, pero en junio solo llovió la mitad de lo habitual, siendo el sexto junio más seco desde 1959. En julio el déficit de precipitaciones alcanzó el 70 %, el tercer julio más seco después de 2022 y 2020.
La escasez de lluvias se ha combinado con temperaturas extremas. Julio de 2026 fue el mes más caluroso observado hasta ahora, tras un junio que ya era el sexto mes del año con la temperatura media más alta en Francia. Estos registros refuerzan la tendencia global al calentamiento y subrayan la necesidad de acciones coordinadas a nivel internacional para mitigar el cambio climático.










