El caso del taxista asesinado en Santo Domingo Este reaviva el debate sobre sanciones a adolescentes
El asesinato del taxista Félix Valentín Casalinovo Trinidad, de 48 años, ocurrido el viernes 16 de octubre en Santo Domingo Este, puso sobre la mesa el régimen penal especial para adolescentes en República Dominicana, que limita las sanciones privativas de libertad a cinco u ocho años según la edad del infractor.
Un adolescente de 17 años detenido por su presunta participación en el crimen podría enfrentar una sanción máxima de ocho años si se demuestra su responsabilidad penal. Los otros tres sospechosos, también menores según la Policía Nacional, enfrentarían límites que dependerán de las edades que tenían al momento del hecho, las cuales no han sido precisadas públicamente.
La Ley 136-03, modificada por la Ley 106-13, establece en su artículo 340 penas de uno a cinco años para adolescentes de 13 a 15 años y de uno a ocho años para los de 16 y menos de 18. La edad determinante es la que tenían al cometer la infracción, aunque cumplan la mayoría de edad durante el proceso judicial. Los menores de 13 años no son penalmente responsables y no pueden recibir sanciones penales.
La privación definitiva de libertad no es automática: el artículo 339 la contempla para infracciones graves como homicidio y robo agravado, una vez establecida la responsabilidad mediante sentencia. El caso está en manos de la jurisdicción especializada, que deberá determinar la participación de cada adolescente y la sanción procedente con respeto a las garantías del proceso.
El nuevo Código Penal, aprobado por la Ley 74-25 y modificado por la Ley 44-26, mantiene este régimen especial para adolescentes, mientras que para adultos el artículo 91 prevé penas de diez a veinte años de prisión mayor por homicidio doloso. La diferencia de trato entre ambos sistemas es uno de los puntos que concentra la atención pública tras el crimen del taxista, atacado a tiros bajo el paso peatonal de la autopista Las Américas, frente al Hospital Traumatológico Doctor Darío Contreras.











