El desbordamiento repentino de un río en el municipio de Los Ríos, Bahoruco, arrastró troncos y material orgánico y estuvo a punto de arrastrar a varias personas que se encontraban cerca de un puente, un episodio que enciende las alertas sobre las crecidas durante los periodos de sequía.

El Niño agrava el riesgo
El meteorólogo Jean Suriel señaló que el evento fue resultado de una vaguada, humedad marina y altas temperaturas, y destacó que las inundaciones adquieren mayor peligrosidad durante la sequía asociada a El Niño: los suelos secos impiden la absorción del agua y aceleran las escorrentías.
El caso subraya la vulnerabilidad de las comunidades montañosas del Suroeste frente a fenómenos meteorológicos repentinos, y la necesidad de sistemas de alerta temprana en la región.
Fuente: El Nacional (septiembre 2026).










