La propuesta crea la ONPF y el Sistema Nacional de Protección Fitosanitaria, con nuevas facultades de inspección y cobro de tarifas
La Cámara de Diputados dominicana aprobó este miércoles en primera lectura un proyecto de Ley de Protección Fitosanitaria que endurece los controles sobre plagas y productos químicos para cultivos, en línea con estándares internacionales de comercio agrícola.
La pieza, de la autoría de los diputados Adelso de Jesús Rubén Contreras y Lidia Esther Pérez, instituye la Organización Nacional de Protección Fitosanitaria (ONPF) como dependencia del Departamento de Sanidad Vegetal del Ministerio de Agricultura, con la responsabilidad de ejecutar y aplicar las disposiciones de la ley.
El proyecto también establece el Sistema Nacional de Protección Fitosanitaria, que integra recursos y mecanismos de administración, organización, provisión de servicios y ejecución de actividades de instituciones públicas y privadas, dotadas de personería jurídica y reglamentadas por el Estado.
La ONPF podrá cobrar tarifas por sus servicios: el 50% de lo recaudado será utilizado por la propia organización y el otro 50% irá al Ministerio de Agricultura. Asimismo, toda empresa dedicada a la comercialización o aplicación de plaguicidas deberá contar obligatoriamente con un profesional agrícola acreditado como regente, lo que podría representar una carga económica adicional para pequeños negocios.
Los inspectores de la ONPF estarán facultados para ingresar a cualquier lugar, incluidas casas particulares, si sospechan de una violación a la ley. Para registros domiciliarios se requerirá el auxilio del Ministerio Público y una orden judicial que deberá resolverse en un plazo de 24 horas. La iniciativa deberá ser votada por segunda vez por los diputados y luego continuar su procedimiento en el Senado de la República.










