Justicia dominicana ratifica que condición oncológica no exime de prisión en caso de violencia extrema
El Ministerio Público ejecutó la orden de arresto contra Cándido Fausto Félix Abreu Corona, de 75 años, tras rechazarse la renovación de su encarcelación por salud. El tribunal fijó el cumplimiento definitivo de la pena para el 25 de abril de 2039.
La justicia dominicana ordenó el reingreso a prisión de Cándido Fausto Félix Abreu Corona, de 75 años, condenado por contratar a un hombre para atacar con ácido a su expareja en 2014 en Santiago. La Ucaprec del Ministerio Público lo arrestó en La Vega en cumplimiento de una orden judicial, luego de que el Tribunal de Ejecución de la Pena del Departamento Judicial de La Vega rechazara renovar la encarcelación por motivos de salud que le había sido concedida.
Abreu Corona deberá cumplir 12 años, siete meses y 16 días de prisión, el tiempo restante de una condena de 20 años. La fecha de cumplimiento definitivo fue fijada para el 25 de abril de 2039. La defensa había solicitado la renovación de la encarcelación el 11 de mayo de 2026, pero el tribunal concluyó que no se acreditaron las condiciones necesarias para mantener la modificación de la modalidad de cumplimiento de la pena.
La sentencia reconoce que el condenado presenta una condición oncológica que requiere seguimiento y atención especializada, pero establece que las pruebas no permiten concluir que padezca una enfermedad terminal de pronóstico fatal ni una condición clínica incompatible con su permanencia en prisión. En atención al principio de humanización de la pena, el tribunal dispuso que reciba atención médica continua durante su reclusión.
El expediente del Ministerio Público indica que la víctima terminó en 2010 una relación de diez años con Abreu Corona debido a abusos físicos y psicológicos. El hombre se negó a aceptar la ruptura y continuó hostigándola. En 2014 contrató a otro hombre para que le lanzara ácido y le provocara lesiones graves. El Tercer Tribunal Colegiado de Santiago lo condenó inicialmente a 30 años en noviembre de 2021, pero en 2022 la Segunda Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación de Santiago redujo la pena a 20 años por su participación como cómplice.









