El país se posiciona como destino de inversión con estabilidad macroeconómica y alta rentabilidad
La inversión extranjera directa en el sector inmobiliario dominicano alcanzó US$915.2 millones en 2025, un 14.6% más que en 2024. El dato confirma la creciente diversificación de capitales y el atractivo del país en el contexto regional.
El turismo ha sido el motor que abre las puertas a un capital extranjero que ve en República Dominicana un destino para invertir en propiedades costeras y boscosas. En 2025, la inversión extranjera directa (IED) en el sector inmobiliario llegó a US$915.2 millones, casi mil millones de dólares, frente a los US$798.3 millones de 2024, un crecimiento interanual de 14.6%.
La procedencia del capital se diversifica. Estados Unidos lidera con US$352.6 millones (38.5% del total), mientras España creció 34.7% hasta US$299.4 millones. Entre ambos concentran siete de cada diez dólares. Colombia duplicó su aporte de US$31.6 a US$63.7 millones, e Italia aumentó a US$55.6 millones. En el primer trimestre de 2026, la IED inmobiliaria suma US$183.0 millones, una cifra que invita a la prudencia pero mantiene la tendencia positiva.
Este fenómeno se explica por la estabilidad macroeconómica y el marco legal. Mientras otras economías latinoamericanas luchan contra la inflación y la depreciación, República Dominicana mantiene un entorno favorable. El informe preliminar del Banco Central de 2026 destaca un crecimiento del PIB real del 4.5% en el primer semestre, con construcción (6.7%) y servicios financieros (7.5%) como sectores impulsores.
La rentabilidad es un factor clave. Según el ranking de septiembre de 2026 de Global Property Guide, el país ofrece un rendimiento bruto de alquiler de 8.53% anual, el cuarto más alto entre 75 países y el primero de América, por encima de Puerto Rico (8.46%) y Costa Rica (7.63%). Esto consolida a República Dominicana como un destino de alcance global para la inversión inmobiliaria.












