La posible partida de Robinson Canó a México amenaza con reconfigurar Lidom
Un mercado invernal en plena transformación
Robinson Canó, uno de los intermedistas más destacados en la historia del béisbol, podría jugar la próxima temporada invernal en la Liga Mexicana del Pacífico. A sus 44 años, el dominicano hipotecó su inmortalidad deportiva con dos suspensiones por fármacos prohibidos, pero su encanto comercial y su trayectoria siguen generando un atractivo indiscutible.
El caso de Canó abre una puerta que amenaza con transformar el ecosistema del béisbol caribeño. La existencia de agencia libre en Lidom desde 2024 crea un escenario donde peloteros atractivos para otros mercados pueden optar por ligas que ofrezcan mejores condiciones económicas.
Jugadores como Junior Lake, Yamaico Navarro, Cristhian Adames o César Valdez —veteranos con experiencia en Asia que ya no seducen a organizaciones de MLB— podrían ser los próximos en inclinarse por el invierno azteca si las diferencias salariales resultan significativas.
Antes de la campaña 2024-2025, un equipo de Puerto Rico elevó una protesta ante la Confederación del Caribe porque dos refuerzos que eran reservas de su circuito apelaron para venir a Dominicana. El sindicato de peloteros difícilmente negociará con Lidom un mecanismo que corte las alas a jugadores que no amasaron grandes fortunas, si pueden sumar dólares adicionales en México, Venezuela o la propia isla boricua.









