Novosibirsk se suma a la ola de restricciones
La cámara legislativa de la región de Novosibirsk, en Siberia, aprobó este jueves una normativa que restringe la comercialización de productos inflamables a menores de dieciocho años. Con esta decisión, ya son diez regiones rusas las que han implementado medidas similares para frenar la fabricación de artefactos incendiarios caseros.
La ley prohíbe expresamente la venta de gasolina, gasóleo, disolventes orgánicos, barnices y pinturas a adolescentes, según informó el diario Kommersant. El fiscal regional Alexandr Buchman vinculó directamente la iniciativa con los crecientes casos de jóvenes involucrados en ataques con líquidos inflamables contra infraestructura estratégica y militar.
Expansión de las prohibiciones en todo el territorio
Las restricciones ya rigen en regiones como Volgogrado, Leningrado, Tartaristán y San Petersburgo, entre otras. A partir del 1 de septiembre se prevé la entrada en vigor de normas equivalentes en Moscú, Astracán y Transbaikal, ampliando significativamente el alcance geográfico de esta política restrictiva.
Las fuerzas de seguridad rusas reportan casi a diario actos de sabotaje contra instalaciones militares, energéticas y logísticas que entorpecen la maquinaria de guerra. En respuesta, Moscú ha rebajado la responsabilidad penal a los 14 años para delitos vinculados al terrorismo y ha endurecido drásticamente las consecuencias legales para los menores implicados en estos hechos.
Denuncia de Amnistía Internacional
La organización Amnistía Internacional publicó un contundente informe que denuncia la utilización de niños y niñas como instrumento de presión contra los adultos disidentes. El documento señala que las autoridades rusas amenazan con retirar la patria potestad e internar a los menores en instituciones como represalia por la oposición de sus familias a la guerra en Ucrania, violando su derecho fundamental a la libertad de expresión.










