EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El magistrado de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia, Samuel Arias Arzeno, destacó la importancia de medir la duración promedio de los procesos judiciales como una herramienta para identificar oportunidades de mejora y contribuir a una justicia más ágil y eficiente.
Durante su entrevista ante el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), Arias Arzeno sostuvo que, además del número de expedientes decididos, resulta necesario medir aspectos como la duración promedio de los procesos y la calidad de los servicios ofrecidos a los usuarios.
El magistrado explicó que el seguimiento de estos indicadores permite identificar oportunidades de mejora y conocer hasta qué punto los servicios judiciales responden a las necesidades de la ciudadanía.
“Lo que no se mide no puede ser mejorado”, afirmó Arias Arzeno al responder una pregunta del senador y consejero Omar Fernández sobre los indicadores de gestión judicial que deberían ser publicados para que la ciudadanía pueda evaluar objetivamente el desempeño de la justicia civil y comercial.
En ese sentido, señaló que el Poder Judicial trabaja junto al World Justice Project en el desarrollo de métricas de justicia centrada en las personas, orientadas a determinar cómo los servicios judiciales impactan a sus usuarios.
Destaca transformación digital del Poder Judicial
Al ser cuestionado por el presidente del Tribunal Constitucional y miembro del CNM, Napoleón Estévez, sobre la transformación digital impulsada en el Poder Judicial, Arias Arzeno valoró positivamente sus efectos en la labor jurisdiccional.
Destacó especialmente la implementación del escritorio cero papel y la firma digital, herramientas que, según explicó, han representado una ventaja significativa para el trabajo interno de los tribunales.
El magistrado consideró que la digitalización ha contribuido a agilizar los procesos y facilitar el trabajo de los jueces, aunque advirtió que también deben tomarse en cuenta las necesidades de los usuarios al momento de implementar tecnologías en el sistema de justicia.
Especialización y discusión colegiada para agilizar procesos
Ante una pregunta de la magistrada y consejera Nancy Salcedo sobre las estrategias utilizadas por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia para agilizar el estudio y la decisión de los expedientes sin sacrificar la calidad, Arias Arzeno explicó que la sala ha organizado el trabajo mediante la división y especialización por materias.
Indicó que existen abogados ayudantes dedicados a áreas específicas, como los referimientos, mientras que determinados asuntos considerados sensibles, entre ellos desalojos y laudos arbitrales, reciben atención prioritaria debido a su impacto en las personas y en la actividad económica.
Arias Arzeno resaltó que esta metodología permite reducir los tiempos de respuesta sin disminuir el nivel de análisis de las decisiones.
Asimismo, defendió la discusión colegiada como uno de los mecanismos utilizados para preservar la calidad de las sentencias.
Explicó que cualquier observación formulada por uno de los integrantes de la sala puede detener temporalmente la decisión de un expediente hasta que el asunto sea discutido por el pleno.
“Una sola opinión, una sola observación de cualquiera de los integrantes, paraliza inmediatamente el proceso”, explicó.
Según detalló, los integrantes de la Primera Sala dedican jornadas específicas a la discusión de los casos, con el propósito de revisar los criterios jurídicos y detectar posibles aspectos que deban ser corregidos antes de adoptar una decisión.
Primera Sala registra más de 27 mil decisiones
Durante su exposición inicial ante el CNM, Arias Arzeno informó que la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia ha dictado 27,482 decisiones durante los siete años que lleva en ese tribunal.
Precisó que ha sido ponente en 5,693 de esas decisiones, equivalentes al 20.71 %.
También presentó los resultados de su tasa de resolución de casos, que alcanzó un 95 % entre abril y diciembre de 2019; 78.7 % en 2020, año marcado por la pandemia; 102.4 % en 2021; 98.6 % en 2022; 98.8 % en 2023; 99.2 % en 2024 y 99.4 % en 2025.
Además, señaló que le correspondió ser ponente de 128 decisiones correspondientes al Pleno y a las Salas Reunidas de la Suprema Corte de Justicia.
Impulsa justicia abierta y mecanismos alternativos
Arias Arzeno también expuso su participación en iniciativas vinculadas con el acceso a la justicia, la justicia abierta, la innovación y los métodos no adversariales de resolución de conflictos.
Entre sus labores destacó su participación en programas de mediación y facilitación judicial, así como su colaboración en la creación del Reglamento General sobre Mecanismos No Adversariales de Resolución de Conflictos, puesto en marcha por la Suprema Corte de Justicia en 2023.
También resaltó su participación en iniciativas relacionadas con datos abiertos, transparencia, participación ciudadana y rendición de cuentas dentro del Poder Judicial.
En esa línea, mencionó la organización de la primera conferencia internacional de justicia abierta, realizada en República Dominicana con la participación de representantes de 21 países, espacio en el que fue adoptada la denominada Declaración de Santo Domingo sobre Justicia Abierta.
El magistrado señaló además su participación en iniciativas internacionales orientadas a promover una justicia centrada en las personas y el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible número 16 de las Naciones Unidas, relativo a la paz, la justicia y las instituciones sólidas.
Experiencia y formación de Samuel Arias Arzeno
Samuel Arias Arzeno es juez de carrera y actualmente integra la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia.
Ingresó a la judicatura en 1998 como juez de la Cámara Civil y Comercial de la Quinta Circunscripción del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional.
Posteriormente, fue ascendido a juez de la Cámara Civil de la Corte de Apelación de la Provincia de Santo Domingo y trasladado a la Primera Sala de la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación del Distrito Nacional.
En 2011 fue electo miembro del primer Consejo del Poder Judicial, en representación de los jueces de cortes de apelación.
Tras concluir ese período, regresó a la Corte de Apelación del Distrito Nacional, donde presidió la Tercera Sala hasta su designación en la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia, en abril de 2019.
Es egresado de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña y posee una especialidad en Derecho Judicial de la Escuela Nacional de la Judicatura, además de un máster internacional en Resolución de Conflictos por la Universitat Oberta de Catalunya.
El pasado año obtuvo un doctorado en Derecho por la Universidad Externado de Colombia, en un programa desarrollado conjuntamente con la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra.
Su tesis doctoral estuvo dedicada al acceso a la justicia civil de las personas en condiciones de pobreza en República Dominicana.
Durante más de tres décadas se ha desempeñado como docente de Derecho Procesal Civil y Resolución de Conflictos en distintas universidades del país, entre ellas la Universidad Iberoamericana (Unibe), la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (Pucmm), donde también fue director de la carrera de Derecho en el Campus Santo Domingo.
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